En contraste con la caída del 7,5% registrada en la faena nacional durante el primer trimestre de 2026, Río Negro muestra un crecimiento del 7% con 2.500 cabezas más que el año anterior. El dato refleja más de 15 años de políticas sostenidas en el sector ganadero provincial.
Mientras Argentina enfrenta una retracción en la faena vacuna del 7,5% en el primer trimestre de 2026, Río Negro contramarca la tendencia nacional con un crecimiento del 7%, lo que representa unas 2.500 cabezas más respecto al mismo período del año anterior. Este comportamiento diferencial se da en un contexto donde las exportaciones de carne vacuna alcanzaron los US$ 5.000 millones en 2025.
El Ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, explicó que ‘Río Negro viene consolidando una política ganadera integral, que combina financiamiento, infraestructura y acompañamiento técnico. Eso permite que hoy tengamos una cadena activa, con productores que invierten, mejoran genética y encuentran canales de comercialización’.
Por su parte, el Secretario de Ganadería, Tabaré Bassi, enfatizó que ‘este crecimiento del 7% no es azaroso: es el resultado de más de 15 años de trabajo sostenido en la ganadería provincial, que permitió sostener e incluso fortalecer la actividad mientras a nivel nacional la faena y el stock vienen en retroceso’.
El funcionario destacó que la provincia ha trabajado en la mejora genética de los rodeos, el desarrollo de infraestructura productiva y la integración de la cadena desde la cría hasta la comercialización. Este proceso incluyó herramientas para el productor como financiamiento específico, incentivos para la inversión, seguridad jurídica y un esquema de acompañamiento que promueve el arraigo y la producción en origen.
Un hito reciente que grafica este crecimiento es el primer remate de hacienda realizado en Bariloche hace una semana, evento que no se concretaba desde hace más de una década. Bassi señaló que ‘tener un primer remate en Bariloche es una señal clara del trabajo que se viene haciendo. Hoy hay más producción, mejor calidad y productores que pueden acceder a mercados que antes no tenían’.
El secretario también subrayó la capacidad de adaptación del sector: ‘Aun con tres años de sequía y cambios repentinos en las reglas del sector, los productores lograron adaptarse, sostener el stock y avanzar en el engorde y la recría dentro de la provincia’.
La provincia también avanza en proyectos de expansión. Actualmente, organismos internacionales como el BID analizan iniciativas de electrificación productiva en Río Negro, con el objetivo de ampliar las áreas bajo riego y potenciar sistemas intensivos vinculados a la ganadería y la producción de alimentos.
En un escenario global que demanda cada vez más calidad y valor agregado, con mercados que premian cortes diferenciados y acuerdos comerciales que abren nuevas oportunidades, Río Negro se posiciona como un territorio donde la ganadería no solo se sostiene, sino que crece y se proyecta a futuro.























