La Legislatura provincial dio un paso clave al aprobar por mayoría en comisiones la adhesión de Río Negro al Régimen de Incentivo para las Medianas Empresas (RIMI). El proyecto impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck busca fortalecer la inversión productiva y generar empleo en la provincia.
Durante la segunda jornada de la Plenaria de Comisiones de la Legislatura rionegrina, se trató el proyecto de adhesión provincial al Régimen de Incentivo para las Medianas Empresas (RIMI), una herramienta impulsada por el Gobierno Nacional. El proyecto ingresó con la firma del gobernador Alberto Weretilneck y el respaldo de todo su gabinete ministerial.
La iniciativa obtuvo el apoyo mayoritario necesario para avanzar hacia el recinto parlamentario. Los bloques que votaron a favor fueron Juntos Somos Río Negro, el PRO, la Unión Cívica Radical, la CC-ARI Cambiemos y Primero Río Negro. Los bloques Vamos con Todos y PJ-Nuevo Encuentro solicitaron una prórroga para definir su posición, aunque la mayoría ya está garantizada.
El titular de la Agencia de Recaudación Tributaria provincial, Alejandro Palmieri, participó del debate en el recinto explicando los detalles del régimen y respondiendo consultas de los legisladores. El tema será tratado en la próxima sesión legislativa, programada oficialmente para el jueves 11 de junio.
El RIMI fue creado en abril de este año por el Gobierno Nacional como una herramienta estratégica para dinamizar el aparato productivo del país y fortalecer la competitividad empresarial. Sus objetivos principales son promover el desarrollo económico y de las cadenas de valor, incrementar las exportaciones de bienes y servicios, y favorecer la creación de empleo genuino en todo el territorio nacional.
El régimen incentiva las inversiones de pequeñas y medianas empresas que alcancen montos mínimos establecidos por la norma: 150 mil dólares para microempresas, 600 mil dólares para pequeñas empresas, 3,5 millones para medianas tramo 1 y 9 millones de dólares para medianas tramo 2. Estos montos se computan netos del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Las empresas que adhieran al régimen tendrán un plazo de hasta 2 años para concretar las inversiones comprometidas. A partir de allí, podrán acceder a un régimen de amortización acelerada de 2 años en el impuesto a las ganancias para los bienes incluidos en el programa, lo que representa un importante beneficio fiscal para las firmas que apuesten al crecimiento productivo.
























