El Centro de Monitoreo 911 detectó el domingo por la mañana un Renault Clio que circulaba de manera zigzagueante por la zona de San Martín y Curruhuinca. Al verificar los datos del vehículo, descubrieron que tenía un pedido de secuestro vigente desde hace más de una década.
Todo comenzó en la mañana del domingo, cuando una operadora del Centro de Monitoreo observó a través de las cámaras de seguridad un Renault Clio que avanzaba de manera errática por la intersección de San Martín y Curruhuinca. Los movimientos zigzagueantes del vehículo llamaron inmediatamente la atención, ya que representaban un riesgo para otras personas que comenzaban a transitar la zona.
La operadora dio aviso de inmediato a la Comisaría 12°, mientras en paralelo continuaba realizando el seguimiento del vehículo mediante el sistema de videovigilancia. Esta tarea de monitoreo permitió mantener localizado al rodado en todo momento y aportar información clave en tiempo real a los efectivos policiales que se dirigían al lugar.
En simultáneo, desde el 911 RN Emergencias se efectuaron consultas en las bases de datos disponibles para verificar la situación del vehículo. Fue entonces cuando surgió un dato completamente inesperado: el auto registraba un pedido de secuestro vigente solicitado por la Policía del Chubut desde 2011, es decir, hace más de 13 años.
Con esta información adicional, los operadores continuaron aportando detalles precisos al personal policial que desplegaba el operativo en la zona. La coordinación entre el centro de monitoreo y las fuerzas en calle resultó clave para el éxito del procedimiento.
Apenas siete minutos después de la detección inicial, un móvil policial logró interceptar el vehículo en otro sector de la ciudad, confirmando tanto el dominio como la situación registral del rodado. Finalmente, los efectivos procedieron al secuestro del auto y dieron intervención a la Fiscalía de turno para continuar con las diligencias correspondientes.




























