Un proyecto de ley presentado en la Legislatura provincial busca brindar alivio financiero a las micro y pequeñas empresas de Río Negro. La iniciativa permitiría postergar hasta dos meses el pago del Impuesto sobre los Ingresos Brutos sin intereses ni recargos.
Las micro y pequeñas empresas de Río Negro podrían contar próximamente con una nueva herramienta para aliviar los desfasajes financieros que enfrentan mes a mes. Un proyecto de ley presentado en la Legislatura provincial propone permitir que estas compañías puedan diferir el pago del Impuesto sobre los Ingresos Brutos sin sufrir penalidades económicas.
La iniciativa, impulsada por los legisladores Fernando Frugoni y Javier Acevedo, establece que el saldo de las declaraciones juradas mensuales del tributo podría abonarse hasta dos meses después de su vencimiento original, sin generar intereses ni recargos. Esta flexibilización busca dar mayor margen de maniobra a los pequeños contribuyentes en su gestión de flujo de caja.
Un aspecto clave del proyecto es que la adhesión al régimen sería completamente voluntaria y no implicaría reducciones ni exenciones del impuesto. Es decir, las empresas deberán abonar el monto total correspondiente, pero contarán con un plazo adicional para hacerlo sin costos financieros extras.
Para poder acceder a este beneficio, las empresas deberán cumplir con determinados requisitos. Entre ellos, será obligatorio contar con el Certificado MiPyME vigente, que acredita la categorización como micro, pequeña o mediana empresa a nivel nacional. Además, las compañías deberán cumplir con ciertos requisitos fiscales que garanticen su regularidad tributaria ante la provincia.


























