El gobierno provincial trabaja para que la nueva etapa energética deje beneficios concretos en las comunidades rionegrinas. El gobernador Alberto Weretilneck destacó que el objetivo es transformar las grandes inversiones en trabajo, proveedores locales y mejoras permanentes para la población.
La estrategia del gobierno de Río Negro apunta a que el crecimiento del sector energético se traduzca en oportunidades reales para los trabajadores, comercios, pymes y familias de la provincia. Los datos oficiales muestran que esta nueva etapa ya comenzó a impactar en la economía local, con efectos visibles en diversos rubros.
El gobernador Alberto Weretilneck fue claro al plantear la visión provincial: ‘La energía tiene sentido si se transforma en trabajo, proveedores, obras y mejoras concretas para nuestra gente. Ese es el desafío que asumimos, que cada gran inversión deje algo concreto en las comunidades’.
El impacto económico ya se refleja en actividades cotidianas como el transporte de personal, provisión de viandas, alojamiento, ferreterías, materiales de construcción, vigilancia, salud, servicios ambientales, logística y comercios de diverso tipo. Detrás de cada contratación, señalan desde el gobierno, hay una pequeña o mediana empresa que puede crecer, una familia que mejora sus ingresos o un trabajador que accede a una nueva oportunidad.
Para que este desarrollo no sea transitorio ni quede concentrado en pocos actores, la provincia implementa una estrategia que combina control, acompañamiento a proveedores, formación laboral, financiamiento, orden fiscal y una mirada territorial que busca integrar a las localidades donde la actividad comienza a expandirse.
Weretilneck remarcó que el desarrollo no ocurre automáticamente: ‘No alcanza con que llegue la inversión. Hay que ordenarla, acompañarla y defender los intereses de Río Negro para que el beneficio se distribuya mejor y llegue a más rionegrinos’.
El desafío planteado por el gobierno provincial es que esta oportunidad no se agote con la construcción de las obras, sino que deje capacidades permanentes: empresas más fuertes, trabajadores formados, servicios especializados y recursos que retornen a la comunidad. ‘Ese es el rumbo que planteamos: convertir la energía en empleo, el empleo en desarrollo y el desarrollo en futuro para cada región de la provincia’, concluyó el mandatario.

























