El intendente Walter Cortés reconoció que debe revisarse la ocupación del espacio público por parte de comercios en la ciudad, pero advirtió sobre el impacto laboral de medidas drásticas. El debate se reavivó tras la polémica por un restaurante en Moreno y Urquiza, y abarca desde el microcentro hasta la avenida Bustillo.
La controversia generada por un restaurante ubicado en la intersección de Moreno y Urquiza volvió a poner sobre la mesa el debate sobre el uso de veredas y la ocupación del espacio público por parte de comercios en Bariloche. Ante las críticas, el intendente Walter Cortés admitió que existen situaciones que requieren análisis, aunque destacó que muchas autorizaciones provienen de gestiones anteriores y cuentan con respaldo administrativo.
El jefe comunal planteó la complejidad de encontrar un equilibrio entre el ordenamiento urbano y la preservación de fuentes laborales. ‘Cuando usted plantea que saquen todo eso, te dicen: Bueno, tengo que echar tres empleados porque a mí no me sirve. Entonces es el equilibrio de las cosas’, expresó Cortés, haciendo referencia a las consecuencias económicas que tendría una aplicación estricta de las normativas.
En relación a las denuncias vinculadas con la accesibilidad y los derechos de personas con discapacidad, el intendente aseguró que el Municipio trabaja en conjunto con sectores relacionados a esta temática, aunque consideró que detrás de algunas polémicas podrían esconderse intereses políticos. ‘Nosotros respetamos y trabajamos mucho con la gente discapacitada. Mucha polémica. Atrás se esconde alguna cuestión política’, señaló.
De todos modos, Cortés reconoció que el uso indebido de las veredas genera molestias y requiere ser revisado. ‘Sé que algunas cosas molestan, sé que hay que cambiarlo y, de alguna forma, hay que empezar a hablar con ellos para decir cómo resolvemos esta situación’, afirmó el intendente, quien mencionó casos específicos en zonas céntricas como las calles Elflein y Mitre, donde numerosos locales buscan ampliar su actividad comercial ocupando sectores de vereda.
‘Las calles Elflein o Mitre, todos quieren poner ahí en la vereda para vender y después vos decís hay que sacarlo y te dicen bueno, echo dos empleados’, ejemplificó el jefe comunal sobre la tensión entre ordenamiento y sustentabilidad económica de los comercios.
Respecto a la situación de la avenida Bustillo, Cortés fue categórico sobre la necesidad de recuperar espacios públicos ocupados irregularmente. ‘Todo el que avanzó sobre la ruta va a tener que retirarse. Es así de simple y así de corto’, advirtió, señalando que el avance de propiedades sobre el espacio público genera dificultades para la circulación y el mantenimiento de veredas.
En ese sentido, el intendente también aprovechó para recordar las responsabilidades de los propietarios frentistas. ‘Muchos me echan la culpa a mí, yo no tengo nada que ver con las veredas. Las veredas son del frentista, el frentista tiene que dejar lindas las veredas’, sostuvo Cortés.
Finalmente, el jefe comunal reiteró la necesidad de recuperar espacios para mejorar la circulación vehicular en la ciudad. ‘El que avanzó sobre la calle va a tener que retirarse. Nosotros necesitamos la arteria, la vía de comunicación, la vía rápida, la posibilidad de llegar más temprano al trabajo’, afirmó, aunque concluyó reconociendo la dificultad del desafío: ‘También hay que equilibrar. Es una situación bastante difícil’.




























