El intendente de General Conesa, Héctor Mario Leineker, cuestionó duramente el ‘modelo provincialista’ y aseguró que el gobernador Alberto Weretilneck perdió ‘una oportunidad muy difícil de recrear’ al frustrar el Gran Acuerdo Rionegrino. A días del encuentro partidario en General Roca, el jefe comunal llamó a fortalecer la unidad del peronismo y construir una propuesta superadora de cara al escenario electoral.
El intendente de General Conesa, Héctor Mario Leineker, realizó un análisis político en profundidad sobre la reorganización del Partido Justicialista de Río Negro, el escenario electoral provincial y su relación institucional con el gobierno de Alberto Weretilneck. En una extensa entrevista con medios de la región, el dirigente peronista no esquivó polémicas y lanzó duras críticas al modelo político provincial, aunque también defendió la necesidad de mantener el diálogo institucional.
Leineker confirmó que participará del encuentro convocado para este fin de semana en General Roca, cuyo objetivo es reconstruir un espacio amplio que integre a dirigentes, militantes y sectores que acompañaron al justicialismo en las últimas elecciones. ‘Estamos trabajando para que sea en unidad’, afirmó el intendente, quien consideró que el peronismo debe debatir sus diferencias puertas adentro para llegar fortalecido al proceso electoral.
El jefe comunal sostuvo que la autocrítica forma parte de la identidad del movimiento y consideró que el desafío pasa por ofrecer una propuesta superadora. ‘La gente está esperando que le digamos algo nuevo, no que nos estemos matando entre nosotros’, expresó, al insistir en que las discusiones internas no deben transformarse en un obstáculo para construir una alternativa de gobierno.
En ese marco, Leineker se refirió al planteo realizado por la intendenta de General Roca, María Emilia Soria, sobre la posibilidad de que el próximo candidato a vicegobernador del peronismo provenga de Bariloche. El intendente evitó cerrar esa discusión y sostuvo que todavía falta tiempo para definir candidaturas, aunque consideró que será uno de los temas que comenzará a debatirse con mayor profundidad en los próximos encuentros partidarios.
Leineker interpretó que la propuesta de Soria buscó darle mayor protagonismo a Bariloche dentro de la construcción política provincial. ‘Es la ciudad más conocida de Río Negro y de la Patagonia. Tiene que ser uno de los caballos que tire la provincia para adelante’, expresó. Al mismo tiempo, aclaró que la definición de la fórmula aún no está resuelta y que deberá surgir del consenso interno. ‘María tendrá su mirada y nosotros tendremos la nuestra. Ojalá que, si tiene que ser alguien de Bariloche, sea el candidato que necesita la provincia’, afirmó.
Al referirse a la relación institucional con el gobernador Alberto Weretilneck, Leineker aseguró que mantiene un vínculo de respeto y defendió la necesidad de sostener el diálogo entre Provincia y municipios, especialmente en un escenario económico complejo. En ese sentido, mencionó la próxima firma de convenios escolares y remarcó que esas herramientas permiten mejorar la administración de recursos y brindar respuestas más rápidas a las comunidades. ‘No lo hacemos porque estemos cerca del Gobierno; lo hacemos porque es beneficioso para nuestros chicos’, señaló al explicar que el municipio podrá administrar servicios vinculados al funcionamiento de las escuelas, como la compra de alimentos y el transporte escolar.
Sin embargo, esa defensa del trabajo conjunto no le impidió formular fuertes cuestionamientos a la conducción política provincial. Leineker sostuvo que Weretilneck dejó pasar la posibilidad de ampliar la base política de su gobierno, en referencia al frustrado Gran Acuerdo Rionegrino, y consideró que esa decisión generó consecuencias que todavía persisten. ‘Se necesitaba aire fresco, otra mirada, y creo que se perdió una oportunidad muy difícil de volver a recrear. Quedan las desconfianzas de los nuevos sectores que quieran sumarse a un futuro gobierno’, afirmó, en una de las definiciones más contundentes de la entrevista.
En esa línea, el intendente fue todavía más categórico al asegurar que ‘este modelo provincialista está agotado, no va más’, aunque aclaró que esa mirada no implica desconocer los aspectos positivos de la actual gestión. ‘Lo que está bien hay que acompañarlo y lo que está mal hay que marcarlo’, expresó, al sostener que la oposición debe construir una propuesta propia sin caer en la confrontación permanente.
El jefe comunal también vinculó el escenario político con la situación económica que atraviesan los municipios. Recordó que la coparticipación de julio registrará una caída del 8,5% y advirtió que la incertidumbre sobre la economía nacional dificulta cualquier planificación. ‘La situación no mejora. Lo vemos en los comercios, en las estaciones de servicio y en cada vecino que llega preocupado por las tarifas y el costo de vida’, sostuvo.
Sobre el final de la entrevista, Leineker reflexionó acerca del desgaste que implica la gestión pública y reivindicó los límites a las reelecciones establecidos por la Constitución y las cartas orgánicas municipales. A su entender, los procesos políticos también necesitan renovación para evitar que los proyectos terminen convirtiéndose en experiencias personales. ‘Hay momentos en los que uno ya dio toda la fuerza que tenía para determinados proyectos. También hace falta descansar y dejar lugar a nuevas miradas’, concluyó.




























