Un proyecto presentado en la Legislatura de Río Negro propone un régimen especial para que micro y pequeñas empresas con dificultades puedan regularizar sus deudas eléctricas antes de que les corten el suministro. La iniciativa obliga a las prestadoras a ofrecer planes de pago en cuotas con límites en los intereses. La propuesta es del legislador Luciano Delgado Sempé, del bloque Vamos con Todos.
La Legislatura de Río Negro debate un proyecto que busca evitar que las micro y pequeñas empresas queden sin electricidad cuando no pueden afrontar el pago de sus facturas. La iniciativa, presentada por el diputado Luciano Delgado Sempé del bloque Vamos con Todos, establece un régimen de protección específico para este sector productivo, que con frecuencia se ve afectado por los picos en las tarifas eléctricas y las dificultades propias de la coyuntura económica.
El proyecto apunta directamente a las prestadoras del servicio eléctrico, a quienes obliga a ofrecer planes de regularización de deuda antes de proceder a cualquier suspensión del suministro. De esta manera, el corte de luz quedaría como último recurso, solo aplicable si la empresa deudora rechaza o incumple el plan ofrecido.
En cuanto a los plazos, la norma contempla planes de hasta 60 cuotas para la cancelación de las deudas. Sin embargo, en casos debidamente justificados, ese plazo podría extenderse hasta las 84 cuotas, lo que equivale a siete años de financiamiento. Esto busca dar mayor flexibilidad a aquellos emprendimientos que atraviesen situaciones críticas o que acumulen montos significativos.
La iniciativa también fija límites tanto a la tasa de interés aplicable a las cuotas como al monto máximo que puede representar cada una de ellas. Con estas restricciones, se intenta evitar que los planes de pago se conviertan en una carga imposible de sostener para las empresas beneficiadas, garantizando condiciones razonables de acceso al financiamiento.
El proyecto refleja una preocupación creciente por la situación de los pequeños comercios y emprendimientos de la región, muchos de los cuales han visto incrementarse de manera sostenida sus costos operativos, entre ellos el de la energía eléctrica. Para Bariloche y su zona de influencia, donde gran parte del tejido económico está compuesto por micro y pequeñas empresas vinculadas al comercio, la gastronomía y el turismo, una medida de este tipo podría tener un impacto concreto en la protección del empleo y la continuidad de los negocios.




























