La Policía del Chubut interceptó una camioneta en la que dos hombres de Esquel transportaban la carne sin documentación ni condiciones sanitarias. El operativo se realizó de madrugada en cercanías de Tecka y derivó en la incineración de toda la carga. Las autoridades investigan si el cargamento formaba parte de un circuito comercial clandestino.
Personal de la comisaría de Tecka llevó a cabo un control de rutina sobre la Ruta Nacional 40 que terminó con el secuestro de casi 700 kilos de carne deshuesada de guanaco. El procedimiento se realizó alrededor de las 4:40 de la madrugada, cuando los efectivos interceptaron una camioneta tipo pick-up en la que viajaban dos hombres oriundos de Esquel.
Al inspeccionar el vehículo, los policías hallaron la carne oculta estratégicamente entre colchones y frazadas. La mercadería no contaba con ningún tipo de documentación respaldatoria y era trasladada sin cumplir las condiciones bromatológicas exigidas por la normativa vigente.
El operativo se encuadró en la Ley XI N.º 10 de Conservación de la Fauna Silvestre de la provincia del Chubut. Un agravante adicional es que al momento del procedimiento se encontraba vigente la veda de caza del guanaco, lo que profundiza la gravedad de la infracción cometida.
Dado el riesgo sanitario y fitosanitario que representaba la mercadería, la autoridad competente ordenó la incineración de la totalidad de la carne secuestrada, descartando cualquier posibilidad de aprovechamiento o redistribución del producto.
Según informó el Diario El Chubut, los investigadores analizan si el cargamento tenía como destino un circuito comercial clandestino. Por el volumen incautado, se maneja la hipótesis de que la carne podría haber sido destinada a la elaboración de productos derivados, aunque esta línea de investigación aún está siendo explorada por las autoridades.
También se estudia si el horario nocturno elegido para el traslado estuvo vinculado con la intención de evadir los controles preventivos que habitualmente realiza la Unidad Regional Esquel en esa zona de la provincia. La elección de las primeras horas de la madrugada y el ocultamiento de la carga bajo ropa de cama refuerzan esa sospecha entre los investigadores.

































