El Municipio de Bariloche intervino tras una denuncia al 103 y rescató tres equinos sueltos en el barrio El Pilar I con cuadros de desnutrición severa y heridas. Ninguno estaba patentado ni tenía identificación visible. El caso será denunciado ante el Ministerio Público Fiscal por presunto maltrato animal.
Una nueva intervención de urgencia del equipo municipal de Inspección de Fauna Urbana dejó al descubierto una situación de grave abandono animal en el barrio El Pilar I. Durante la noche, tras una denuncia ingresada al 103, el personal municipallocalizó a tres equinos sueltos en la vía pública y procedió a su captura y traslado al Resguardo Municipal. Al día siguiente, el equipo veterinario constató que los tres animales presentaban cuadros de desnutrición severa y ninguno contaba con patente equina ni marca de identificación visible.
El examen clínico arrojó resultados preocupantes en los tres casos. Una yegua mora de aproximadamente 2 años registró un score corporal de 1 sobre 5, es decir, una condición extremadamente deficiente. Además, presentaba laceraciones y heridas cortantes en proceso de cicatrización en el muslo derecho y en la región ventral del pecho. Su pronóstico fue calificado como reservado. Un tobiano lobuno, macho castrado de alrededor de 10 años, obtuvo un score de 2 sobre 5, con marcada pérdida de masa muscular y reservas corporales, aunque sin lesiones externas visibles al momento del examen. El caso más crítico fue el de un tobiano gateando, macho sin castrar de aproximadamente 2 años, con score corporal de 1 sobre 5 y un cuadro de caquexia extrema. Este animal presentaba alopecia en varias regiones del cuerpo, lesiones cortopunzantes en el morro con compromiso de encías, sensorio deprimido y mucosas pálidas, todo lo cual configura un estado general de gravedad con pronóstico reservado a grave.
El área de Sanidad Animal inició de inmediato un protocolo de recuperación nutricional progresiva para los tres equinos, junto con tratamiento veterinario, control de lesiones y monitoreo clínico diario. Noemí Cifre, jefa de Quirófano de Sanidad Animal, explicó que ‘los scores corporales de 1/5 y 2/5 indican una pérdida marcada de reservas adiposas y masa muscular, compatible con desnutrición severa’. Sobre el caso más grave, destacó que ‘el cuadro general es de gravedad y su pronóstico es reservado a grave’, y subrayó que ‘la recuperación de animales con este grado de deterioro requiere tiempo y una respuesta individual al tratamiento’.
Desde el punto de vista legal, la situación también reviste gravedad. La Ordenanza 392-CM-94, que regula la tenencia de ganado mayor y menor en Bariloche, establece la obligación de patentar los equinos y garantizar su identificación. El incumplimiento de estas normas no es un detalle menor: implica una falta a los principios básicos de la tenencia responsable, que incluyen alimentación adecuada, cuidado sanitario, bienestar y condiciones apropiadas de alojamiento. A nivel nacional, la Ley 14.346 tipifica como maltrato animal no alimentar a los animales en cantidad y calidad suficiente, así como hacerlos trabajar cuando no están en condiciones físicas aptas.
Pablo Daniel Roque, director general de Sanidad Animal, fue contundente al referirse al hecho: ‘Una vez más el Municipio tiene que intervenir para rescatar animales que deberían estar bajo el cuidado y la responsabilidad de sus propietarios. Quien decide tener un caballo tiene la obligación de cuidarlo, alimentarlo, identificarlo y evitar que termine suelto en la vía pública’. Roque también recordó los riesgos que implica para la comunidad la presencia de equinos en calles y rutas: ‘Un equino suelto no solamente está en riesgo: puede provocar un accidente y poner en peligro la vida de otras personas. Bariloche ya ha sufrido consecuencias muy graves por esta situación’.
El funcionario fue enfático en que esta realidad no puede normalizarse: ‘No podemos naturalizar que el Estado municipal tenga que salir permanentemente a rescatar animales abandonados mientras sus responsables incumplen sus obligaciones’. La situación será puesta en conocimiento del Ministerio Público Fiscal mediante una denuncia formal por presunto maltrato animal, para que la Justicia determine las responsabilidades que correspondan.



























