El complejo invernal de Bariloche continúa recibiendo visitantes a fines de septiembre y evalúa extender la temporada hasta mediados de octubre si las condiciones climáticas lo permiten. Con descuentos especiales para residentes de la región cordillerana, el centro apuesta a que los propios barilochenses también disfruten de la montaña.
A fines de septiembre, cuando la mayoría de los centros de ski del país ya bajaron sus persianas, Piedras Blancas mantiene sus puertas abiertas y ofrece actividades para disfrutar en familia. El complejo invernal barilochense evalúa la posibilidad de extender la temporada hasta mediados de octubre, siempre que las condiciones de nieve y clima acompañen.
Bocha, un reconocido fotógrafo con más de veinte años de trayectoria en la montaña, realizó un balance de la temporada invernal en diálogo con la prensa local. Su mirada fue equilibrada: señaló que fue una temporada relativamente tranquila, con movimiento turístico presente pero con un nivel de consumo menor al esperado. ‘Lo importante es que los visitantes continúan llegando y el complejo sigue ofreciendo actividades’, fue parte del mensaje que transmitió.
Uno de los puntos que Bocha remarcó con énfasis fue la necesidad de que los propios barilochenses y los habitantes de la región andina puedan aprovechar lo que Piedras Blancas tiene para ofrecer. ‘Piedras Blancas no es solamente para los turistas, también es para los residentes’, subrayó, haciendo referencia a los importantes descuentos disponibles para las familias de la zona cordillerana que quieran pasar una jornada diferente en la montaña.
Esta extensión de la temporada representa una oportunidad concreta para aquellas familias que todavía no pudieron visitar el complejo durante el invierno. Con actividades pensadas para distintas edades y perfiles, Piedras Blancas busca captar tanto a quienes buscan la nieve como a quienes simplemente quieren disfrutar del paisaje y el aire de la montaña.
Durante la entrevista, Bocha también aprovechó para reflexionar sobre la promoción turística de Bariloche y de toda la región patagónica andina. Con más de dos décadas fotografiando a los visitantes que llegan a la montaña, destacó el valor incalculable de los paisajes naturales de la zona y la importancia de seguir mostrando al mundo los atractivos que ofrece este rincón de la Patagonia. En ese sentido, llamó a fortalecer las estrategias de difusión para que Bariloche siga siendo una ventana abierta al mundo.





























