El largometraje ‘Acá no pasa nada’, producido por el Laboratorio de Contenidos Digitales de la Universidad Nacional de Río Negro, arrasó en la 14ª edición del Festival Audiovisual Bariloche. La película, que reconstruye la visita del dictador Jorge Rafael Videla a Viedma en 1979, se llevó el máximo galardón de la Competencia Patagónica Binacional de Largometrajes, entre otros reconocimientos.
El Festival Audiovisual Bariloche (FAB) tuvo como una de sus grandes protagonistas a una producción de la universidad pública patagónica. ‘Acá no pasa nada’, documental dirigido por Sebastián Labaronne y producido por Pablo Degliantoni desde el Laboratorio de Contenidos Digitales de la UNRN, cosechó cuatro premios en la 14ª edición del encuentro, consolidándose como uno de los títulos más destacados de la competencia.
La película obtuvo el Premio FAB al Mejor Largometraje de la Competencia Patagónica Binacional de Largometrajes Argentina–Chile y el reconocimiento a Mejor Montaje. A esos galardones se sumaron el Premio APIMA a Mejor Producción y el Premio Sala Lúcida, completando una participación de alto impacto para una obra realizada desde Viedma y desde el ámbito de la educación superior pública.
La Competencia Patagónica Binacional reúne producciones de las provincias más australes de Argentina y de las seis regiones del sur de Chile, y representa uno de los principales espacios de circulación y encuentro para el audiovisual de ambos lados de la cordillera. Que una producción universitaria se imponga en ese marco no es un dato menor.
El documental aborda un capítulo poco revisado de la historia regional: la visita del dictador y presidente de facto Jorge Rafael Videla a la comarca de Viedma y Carmen de Patagones en abril de 1979, en el marco del bicentenario de ambas localidades. A través de archivos, fotografías y testimonios, la película indaga en los silencios, los consensos y los apoyos civiles que acompañaron al terrorismo de Estado en ese territorio, interrogando la idea de que ‘acá no pasaba nada’.
Como contrapunto a esa complicidad social, el documental recupera la figura de Miguel Esteban Hesayne, entonces obispo de Viedma y una de las pocas voces de la Iglesia argentina que denunció públicamente las violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura cívico-militar.
Para construir ese relato, la producción reunió los testimonios de Cristina Cévoli, Omar Livigni, Gladys Elvira, Abel Degliantoni, Néstor Busso, Carlos Espinosa, Estela Jorquera, Esteban Laxague, Cecilia Lini, Georgina Maders, Oscar Meilán, Marcelo Ochoa, Gabriel Abayú, Paulina Andrés y Paola Uicich, voces que permiten recuperar desde el territorio las memorias y responsabilidades de una época marcada por el horror.
El estreno de la película tuvo lugar en Viedma, en la Casona de los Derechos Humanos ‘Eduardo Bachi Chironi’, en el marco del 50° aniversario de La Noche de los Lápices. La elección del espacio no fue casual: la historia de la propia Casona y su transformación en un sitio de memoria y derechos humanos forma parte del propio relato documental.
Desde la institución universitaria destacaron que estos reconocimientos, obtenidos en un contexto especialmente difícil para el cine argentino y las universidades nacionales, ponen en valor la posibilidad de hacer cine desde la Patagonia, formar equipos, construir capacidades y contar las propias historias del territorio. Los cuatro premios del FAB reconocen dimensiones distintas de una misma obra: su construcción cinematográfica, su montaje y el trabajo de producción necesario para convertir archivos, testimonios y memorias dispersas en un relato sobre la historia reciente de la región.




























