El Gobierno de Río Negro inició el hormigonado de la futura planta potabilizadora que tomará agua del Lago Gutiérrez para abastecer a la zona sur de Bariloche. La inversión supera los $21.000 millones y el proyecto tiene un plazo de ejecución de 24 meses. Cuando esté en pleno funcionamiento, el sistema podrá producir hasta 24 millones de litros de agua potable por día.
La obra de infraestructura hídrica más importante de los últimos años en Bariloche comenzó a tomar forma concreta. Aguas Rionegrinas, empresa a través de la cual el Gobierno provincial ejecuta el proyecto impulsado por el gobernador Alberto Weretilneck, inició el colado de hormigón de limpieza en el predio donde se levantará la futura planta potabilizadora. Se trata de una etapa preparatoria clave que sienta las bases para avanzar luego con las estructuras de hormigón que darán vida a las distintas instalaciones del sistema.
Los inspectores de obra de Aguas Rionegrinas, Bruno Tonelloto y Daniela Frankensteiner, recorrieron el predio y supervisaron el desarrollo de los trabajos junto a los equipos que intervienen en esta etapa. Su presencia en el terreno refleja el seguimiento que la empresa provincial está realizando sobre cada etapa del proceso constructivo.
El corazón del nuevo sistema será la planta potabilizadora, cuya fuente de captación será el Lago Gutiérrez. Desde allí, el agua será conducida hasta la planta para su tratamiento y luego almacenada e impulsada hacia distintos sectores de la zona sur de la ciudad. El proyecto contempla una capacidad inicial de producción de 700 metros cúbicos por hora, con proyección de escalar hasta los 1.000 metros cúbicos por hora en una segunda etapa. En su desarrollo completo, el sistema estará en condiciones de producir hasta 24 millones de litros de agua potable por día.
La infraestructura no se limita a la planta en sí. El proyecto incluye cisternas de reserva, acueductos y estaciones de bombeo que permitirán transportar el agua hacia los barrios de las 645 Viviendas, Valle Azul y Frutillar Alto, sectores que históricamente han tenido dificultades con el suministro hídrico. Además, se ejecutarán más de 6.000 metros de nuevas cañerías y se reforzarán las redes existentes para integrar la nueva fuente de abastecimiento al sistema de distribución general de la ciudad.
Durante los primeros meses de ejecución, los trabajos estuvieron concentrados en el movimiento de suelos, la preparación de los distintos sectores del predio y la recepción y acopio de materiales. Con el inicio del hormigonado, el proyecto ingresa en una nueva etapa en la que la infraestructura empieza a hacerse visible. Este cambio podrá apreciarse progresivamente en los distintos frentes que conforman el sistema, a medida que avancen las tareas vinculadas con la planta, las cisternas, las estaciones de impulsión y los acueductos.
Con una inversión que supera los $21.000 millones y un plazo contractual de 24 meses, esta obra representa una de las principales intervenciones previstas para ampliar y mejorar el servicio de agua potable en Bariloche. El objetivo final es incorporar una fuente adicional de abastecimiento, ampliar la capacidad de producción y almacenamiento, y acompañar el crecimiento sostenido de la zona sur y de toda la ciudad, en beneficio de más de 75.000 vecinos.


























