La Universidad Nacional de Río Negro ingresa en la recta final para poner en funcionamiento su nueva sede en el sector este de la ciudad. Con el financiamiento y la ejecución de obras de servicios por parte del Gobierno de Río Negro, el edificio de 3.200 metros cuadrados podría comenzar a utilizarse plenamente en marzo de 2027.
La Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) está cada vez más cerca de contar con su propio edificio en Bariloche. Gracias a la intervención del Gobierno provincial, que tomó a su cargo las obras de conexión de agua, cloacas y electricidad, una infraestructura que estaba prácticamente terminada pero sin servicios esenciales puede encaminarse finalmente hacia su puesta en funcionamiento.
El edificio, emplazado en el sector este de la ciudad, tiene 3.200 metros cuadrados y cuenta con 12 aulas, además de laboratorios de física, química y óptica. Su construcción fue financiada con fondos nacionales, pero los trabajos de conexión a los servicios básicos habían quedado pendientes. ‘Nación había financiado casi todo el edificio, pero le faltaban todos los servicios para que esté en pleno funcionamiento’, explicó el Vicerrector de la Sede Andina, Diego Aguiar.
Las obras que ejecuta la Provincia muestran distintos niveles de avance. La conexión de agua y cloacas alcanza el 80%, mientras que el servicio eléctrico registra un 88% de avance. Los trabajos correspondientes a los servicios sanitarios se encuentran en un 48%. Por su parte, la obra de gas está próxima a comenzar, aunque no resulta condicionante para la apertura del edificio: la construcción fue diseñada para funcionar íntegramente sin ese servicio, dado que al momento de su edificación no existía factibilidad técnica para instalarlo.
‘Las obras de electricidad, agua y cloacas están muy avanzadas y calculamos que para noviembre se van a estar finalizando’, señaló Aguiar, quien también destacó el rol del Gobierno de Río Negro en este proceso: ‘La ayuda de la Provincia ha sido enorme porque ellos han colaborado en traer a este edificio el servicio de electricidad, de agua, de cloacas y de gas’.
A los aportes provinciales se suma la contribución del Municipio de Bariloche, que ejecutó en los últimos meses un playón destinado al estacionamiento del predio universitario.
El impacto sobre la vida universitaria de la ciudad será significativo. Actualmente, los estudiantes de las 20 carreras que se dictan en Bariloche deben moverse entre varios edificios alquilados, con restricciones tanto en el tipo de uso como en los horarios disponibles. ‘Va a permitir poder estar en un mismo lugar, compartir espacios con los docentes, entre los propios estudiantes, va a favorecer también la identidad al tener un edificio’, destacó el Vicerrector.
La nueva sede concentrará en un solo espacio buena parte de las actividades de docencia, investigación y extensión que hoy se desarrollan de manera dispersa, y permitirá ampliar considerablemente las posibilidades de uso respecto de los espacios que la UNRN alquila en la actualidad.
Todo este proceso es también resultado de la articulación entre los equipos técnicos de la universidad y del Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Provincia, que coordinan las distintas etapas de las obras para sostener el objetivo común. Con los trabajos avanzando y la finalización de las obras principales prevista para los próximos meses, la UNRN proyecta que en marzo de 2027 el edificio pueda comenzar a utilizarse plenamente, abriendo una nueva etapa para la comunidad universitaria de Bariloche y la región.




























