Oscar Borrelli, la figura que durante más de 30 años condujo la Fundación Sara María Furman y mantuvo el vínculo entre el Teleférico Cerro Otto y la obra solidaria de Bariloche, murió este domingo 11 de octubre a los 79 años. Su fallecimiento fue comunicado por la Cooperadora del Hospital Zonal Ramón Carrillo, institución que recibió el aporte de la Fundación durante toda su gestión. La noticia generó expresiones de pesar en el ámbito institucional y municipal de la ciudad.
Oscar Borrelli murió el domingo 11 de octubre a los 79 años, luego de atravesar una enfermedad que en los últimos tiempos le había impedido participar de las actividades públicas de la Fundación Sara María Furman, entidad que presidió por más de tres décadas. La noticia fue dada a conocer por la comisión directiva de la Asociación Cooperadora del Hospital Zonal de Bariloche, que expresó su pesar y destacó la extensa trayectoria de quien fue una de las voces más reconocidas de la institución.
Antes de radicarse en la Patagonia, Borrelli había desarrollado una carrera en el sector bancario en Buenos Aires. Su arribo a Bariloche estuvo ligado a su incorporación al equipo directivo del complejo turístico del Cerro Otto, desde donde fue construyendo un perfil institucional que lo convirtió en referente tanto del turismo local como de la gestión solidaria que caracteriza a la Fundación.
Cuando asumió la conducción de la Fundación Sara María Furman, la institución atravesaba una situación financiera crítica, con deudas acumuladas y en riesgo de disolución. Durante su gestión, Borrelli logró estabilizar las finanzas y encaminar a la organización hacia una etapa de recuperación que le permitió sostener y ampliar su labor social. Así lo reconoció la Cooperadora del Hospital Zonal en la semblanza que difundió tras conocerse su muerte.
La Fundación Sara María Furman fue creada por Boris Furman con un objetivo que excede la actividad turística: destinar los excedentes generados por la explotación del Teleférico Cerro Otto a iniciativas de carácter social. Los principales beneficiarios de esos recursos son la Cooperadora del Hospital Zonal Ramón Carrillo de Bariloche y entidades de la ciudad de Buenos Aires que trabajan con personas mayores y personas con discapacidad. Esta articulación entre el atractivo turístico y la asistencia solidaria representa uno de los pilares históricos de la institución.
La presencia pública de Borrelli se extendió también a debates vinculados con el entorno del teleférico y el desarrollo urbano de Bariloche. En enero de 2025, por ejemplo, se pronunció en contra de una ordenanza municipal que habilitaba aterrizajes de parapentes en un predio cercano al complejo, y anunció que la Fundación solicitaría su derogación. Esas intervenciones reflejaban el rol activo que asumió durante toda su gestión en los asuntos que afectaban al complejo y a la ciudad.
Desde la Cooperadora del Hospital Zonal destacaron el trabajo sostenido por Borrelli a lo largo de su extensa conducción y transmitieron sus condolencias a familiares y seres queridos. Por su parte, el intendente Walter Cortés también expresó sus condolencias en nombre de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche. ‘Su solidaridad, generosidad y permanente vocación de servicio dejaron una huella invaluable en Bariloche’, señaló el jefe comunal, quien remarcó especialmente el apoyo que Borrelli brindó al Hospital Zonal y a diversas iniciativas orientadas al bienestar de los vecinos.
Tras más de tres décadas al frente de la Fundación Sara María Furman, la figura de Oscar Borrelli queda asociada a una etapa en la que la administración del Teleférico Cerro Otto estuvo íntimamente ligada al sostenimiento de una obra solidaria con alcance tanto local como nacional. Su fallecimiento deja una marca en la historia reciente de la institución y en la trama de relaciones que la vinculan con la salud y la asistencia social en Bariloche.



























