La Policía capturó a Garay Osses en una vivienda de calle La Paloma tras una intensa investigación. Durante el allanamiento encontraron drogas, un cartucho calibre 9mm y detuvieron a otra persona por encubrimiento.
Poco después de las 7 de la mañana se concretó la detención de uno de los autores del tiroteo que hirió a un adolescente de 13 años en inmediaciones de una escuela sobre Avenida Bustillo. El operativo se realizó en una vivienda de la calle La Paloma, donde fue capturado Garay Osses, señalado como uno de los responsables del ataque armado.
La investigación no se detuvo desde el momento del hecho ocurrido a la altura del kilómetro 6 de Bustillo. A pesar de la fuga inicial, los policías sostuvieron un seguimiento constante que resultó determinante para localizar al sospechoso. Las tareas investigativas permitieron reconstruir movimientos y acotar el lugar donde podía estar oculto el prófugo.
Con la orden judicial correspondiente, las fuerzas policiales avanzaron sobre la vivienda identificada como posible refugio. La intervención fue rápida y sin enfrentamientos, lo que permitió asegurar el lugar y concretar la detención. Durante el mismo operativo fue demorada otra persona mayor de edad por encubrimiento, quien habría facilitado el resguardo del prófugo en los días posteriores al ataque.
El allanamiento dejó al descubierto elementos relevantes para la causa. En el interior de la vivienda se secuestró droga: 12 gramos de marihuana y 70 gramos de cocaína, además de una balanza de precisión. Estos hallazgos dieron intervención al personal especializado y a la justicia federal, ampliando el alcance del caso.
Entre las pruebas encontradas, los peritos hallaron un cartucho de arma de fuego calibre 9 milímetros que será analizado para determinar si guarda relación con el ataque al menor. También se secuestraron teléfonos celulares y chips que forman parte de las evidencias y serán peritados para reconstruir comunicaciones y posibles vínculos.
El procedimiento fue resultado del trabajo conjunto entre distintas áreas policiales, incluyendo personal de calle, investigadores, el grupo especial COER y equipos técnicos. Esta coordinación permitió actuar con precisión, evitar riesgos y asegurar resultados concretos en una causa de alta complejidad.
Mientras tanto, la investigación continúa y los esfuerzos se mantienen enfocados en localizar al segundo implicado, Tomás Nahuelpán, que permanece prófugo. La búsqueda sigue activa y no se descartan nuevas medidas en las próximas horas para completar el esclarecimiento de este hecho que conmocionó a la ciudad.
































