Una investigación de la Universidad Nacional de Río Negro reveló que el 20% de los escolares de la ciudad no cumple con las horas necesarias de descanso. Además, más de la mitad no mantiene horarios regulares entre semana y fines de semana, mientras que 8 de cada 10 usa pantallas antes de dormir.
Un grupo de docentes e investigadores de la carrera de Medicina de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) realizó un estudio sobre la calidad del sueño en niños y niñas de edad escolar de Bariloche, que arrojó datos preocupantes sobre los hábitos de descanso en la ciudad.
La investigación, desarrollada desde el Centro Patagónico Interdisciplinario de Investigaciones en Salud (CePIIeS-UNRN), se llevó a cabo mediante el relevamiento anual de salud escolar en escuelas públicas y evaluó a estudiantes de nivel preescolar, primer grado y séptimo grado.
Según los resultados, 2 de cada 10 niños y niñas en edad escolar no duermen las horas suficientes. Los especialistas recuerdan que los menores de entre 4 y 12 años necesitan dormir entre 9 y 10 horas diarias para lograr un buen crecimiento y desarrollo evolutivo, fortalecer el sistema inmunológico, mejorar el rendimiento escolar y deportivo, y favorecer una adecuada integración social.
Otro dato relevante del estudio indica que 6 de cada 10 niños y niñas se acuestan y se levantan con más de una hora de diferencia entre los días de semana y los fines de semana, lo que significa que no mantienen rutinas con tiempos regulares para comer y dormir. Esta irregularidad puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades a futuro, afectar el rendimiento académico y deportivo, y generar problemas de salud mental en la adolescencia.
El estudio también reveló que 8 de cada 10 niños utilizan pantallas antes de dormir, una práctica que los investigadores identifican como perjudicial para la calidad del sueño. Los especialistas recomiendan evitar el uso de dispositivos electrónicos en el dormitorio como estrategia para mejorar la calidad y duración del descanso.
Esta investigación se da en el marco del Día Mundial del Sueño, que se conmemora el 13 de marzo por iniciativa de la Asociación Mundial de Medicina del Sueño, con el objetivo de concientizar sobre la importancia de un buen dormir y sus implicancias para la salud y el bienestar general.


























