El gobernador Alberto Weretilneck anunció en Bariloche el fin del Estado de Emergencia Ígnea en Río Negro. La temporada se destacó por una inversión récord de $15.000 millones en tecnología y equipamiento que permitió mejorar la detección temprana y el primer ataque contra incendios.
Durante un encuentro desarrollado en Bariloche, el gobernador Alberto Weretilneck anunció la finalización del Estado de Emergencia Ígnea en Río Negro, tras una temporada que se destacó por los resultados positivos en la lucha contra incendios forestales.
Según informó Banacloy, los factores determinantes para el éxito fueron ‘la inversión, la tecnología y el primer ataque’, en un esquema que se sostuvo en una fuerte planificación estratégica. ‘Pusimos una cabeza más estratégica en la prevención y eso hoy se refleja en los resultados. Hubo incorporaciones muy importantes dentro del SPLIF que nos permiten anticiparnos y responder mejor’, señaló.
La provincia destinó más de $15.000 millones para fortalecer el sistema, lo que fue definido como ‘una inversión inédita para Río Negro’. Este proceso incluyó la incorporación de herramientas tecnológicas como centros de monitoreo, sistemas satelitales, cámaras y desarrollos específicos para la detección temprana. Entre los avances más destacados figura la contratación de una constelación satelital que posiciona a la provincia en un esquema de monitoreo continuo.
Otra incorporación clave fue la de un medio aéreo pesado, una herramienta definida a partir de la experiencia de temporadas anteriores para contar con mayor capacidad de intervención en escenarios críticos y condiciones climáticas complejas.
Banacloy también valoró el trabajo articulado con provincias vecinas y la Agencia Federal de Emergencias, consolidando un esquema de coordinación regional. Desde el SPLIF recordaron que aún no están habilitadas las quemas en la provincia y solicitaron a la comunidad mantener los recaudos necesarios.
El funcionario remarcó que los resultados ‘no son circunstanciales’ sino que responden a un proceso de aprendizaje, inversión y planificación que debe sostenerse en el tiempo para afrontar escenarios cada vez más exigentes.

























