Después de cinco horas de debate con gritos, manifestantes y cruces entre ediles, el oficialismo decidió enviar nuevamente a comisiones el polémico proyecto de licitación. El pliego busca remediar el basural actual y crear un relleno sanitario por 10 años con una inversión de 45.000 millones de pesos.
Una sesión extraordinariamente tensa se vivió ayer en el Concejo Deliberante de Bariloche, donde el oficialismo finalmente decidió que el controvertido pliego de licitación para remediar el basural y crear un relleno sanitario vuelva a comisiones para su análisis. La decisión se tomó minutos antes de las 15 horas, tras más de cinco horas de debate cargado de gritos, manifestantes a favor y en contra, y un clima de exacerbación verbal.
El partido PUL del intendente Walter Cortés no logró reunir los votos necesarios para aprobar el pliego que busca licitar por 10 años la operatoria del basural y su transformación hacia un relleno sanitario, manteniendo la ubicación actual a la vera de la Ruta 40. El proyecto, que demandará unos 45.000 millones de pesos durante toda la operatoria, había llegado a sesión tras un único análisis en la comisión de Gobierno y Legales, donde solo obtuvo el respaldo de los ediles oficialistas.
Tomás Hercigonja, presidente del bloque PUL, fue quien anunció la decisión tras un cuarto intermedio de más de una hora. El concejal habló de buscar ‘la forma más dinámica, más rápida y más coherente’ de llevar adelante el proyecto y se comprometió a ‘tratarlo lo más rápido posible’, reuniéndose varias veces si es necesario. Hercigonja admitió tener sus ‘dudas’ respecto del polémico proyecto.
Uno de los artífices del cambio de postura del oficialismo fue Juan Pablo Ferrari (JSRN), quien en tono mediador pidió durante la discusión tomar una pausa para analizar las posibilidades y evitar que se empantane el debate. Luego celebró que ‘el oficialismo logró entender que se debe buscar consensos’ y pidió ‘dejar lo partidario de lado’ en pos de una solución. ‘La falta de consenso lo único que hace es enturbiar el camino’, expresó por su parte el presidente del cuerpo, Gerardo Del Río.
La sesión estuvo marcada por duros cruces entre los concejales, muchos de los cuales desde sus bancas respondían a los gritos y reproches de los manifestantes presentes en la sala. Facundo Blanco Villalba (Primero Río Negro) acusó al oficialismo de ‘mandar militantes’ y ‘promover el conflicto social’, lo que generó el enojo de Del Río, quien le respondió hablando de una ‘falta de respeto’ a los vecinos movilizados. ‘Los que piensan son los que vienen con ustedes y el resto son unos arrastrados’, fustigó el presidente del Concejo.
Samantha Echenique (Cambia Río Negro) manifestó estar ‘al límite de la paciencia’ por la constante réplica verbal de los manifestantes y fue quien impulsó resolver la situación en un cuarto intermedio a puertas cerradas, propuesta que fue rechazada por cinco ediles que quedaron en minoría. Previo a estas discusiones, tomó la palabra en la Banca del Vecino Lihue Bariggi, ex candidato a intendente en 2023 y actual participante de grupos vecinales, quien cuestionó duramente el proyecto de Cortés.
Desde la oposición, Leandro Costa Brutten (Incluyendo), que había anticipado su rechazo al proyecto, destacó como ‘un gesto importante del oficialismo’ la decisión de volver el tema a comisiones. Sin embargo, Roxana Ferreyra (Nos Une) fue más crítica y le reprochó al presidente del Concejo que no hubiera solucionado la situación antes, considerando que la sesión comenzó pasadas las 9:30 y recién cinco horas después se decidió no avanzar con el proyecto en el recinto.

























