El histórico refugio del cerro López, considerado el primer albergue de montaña de Sudamérica, cambió su denominación oficial. Desde el 29 de marzo se llama ‘Refugio López Carlos Sonntag’ en reconocimiento al guía de montaña que lo construyó y administró durante casi medio siglo.
En una ceremonia realizada en el propio refugio ubicado a 1.620 metros de altura, se oficializó el cambio de denominación del histórico albergue del cerro López. El encuentro fue encabezado por el presidente del Club Andino Bariloche, Juan Pablo Ordóñez, el secretario de la Asociación Argentina de Guías de Montaña (AAGM), Mario González, y familiares de Sonntag.
El cerro había sido bautizado ‘López’ por el científico y político Francisco Perito Moreno en honor al poeta y político Vicente López y Planes, autor de la letra del himno nacional. Sin embargo, la decisión de agregar el nombre de Sonntag busca rendir homenaje a quien dedicó gran parte de su vida a este emblemático refugio de montaña.
La historia del refugio se remonta al 15 de abril de 1933, cuando el Club Andino Bariloche construyó el primer albergue con capacidad para 100 personas. Esta estructura ofrecía vistas panorámicas hacia el lago Nahuel Huapi, la zona de Llao Llao y Colonia Suiza. No obstante, en la década del 50 el edificio comenzó a deteriorarse debido a las condiciones climáticas adversas y deficiencias en la construcción original.
Ante esta situación, el Club Andino planificó la construcción de un nuevo refugio, iniciativa que fue concretada por Carlos Sonntag, un experimentado guía de montaña e instructor de esquí. Sonntag no solo compró el terreno en lo alto del cerro, sino que también edificó el moderno refugio que conocemos hoy. Además, colaboró en la construcción del camino vehicular, trabajo que se realizó simultáneamente a cargo de la Compañía de Ingenieros de Montaña del Ejército Argentino. Tanto el nuevo refugio como el camino se inauguraron en 1963.
Durante las décadas del 70 y 80, según recordaron desde la Asociación de Guías de Montaña, la excursión al cerro López formaba parte de la oferta turística regular de Bariloche. En esa época, la nieve permanecía hasta enero, y centenares de visitantes ascendían en verano utilizando camionetas y colectivos de turismo hasta el final del camino, desde donde caminaban hasta el refugio, La Hoya y el pico Turista.
Junto a su familia, Sonntag atendió el refugio entre 1949 y 1996, un período de casi medio siglo de dedicación. Durante los inviernos, el refugio permanecía cerrado porque él y sus hijas trabajaban como instructores de esquí en el cerro Catedral. Sonntag desarrolló su carrera como guía de montaña e instructor de esquí por más de 30 años, hasta su fallecimiento en 2009.
Patricia, una de las hijas de Sonntag presente en la ceremonia, expresó su orgullo por el homenaje y compartió detalles emotivos sobre la construcción del refugio. ‘Durante la construcción, a lo largo de cuatro veranos, Carlos subía cada día al menos una vez con 25 kilos de cemento en la mochila, desde el camino de Circuito Chico hasta el refugio. Cada kilo de cemento, cada madera, tenía un destino previamente determinado’, recordó.
El presidente del CAB, Juan Pablo Ordóñez, destacó la importancia histórica de la construcción del refugio en 1933, señalando que fue ‘el primero de una docena de albergues construidos por el club en las montañas aledañas a Bariloche’. Ponderó especialmente el espíritu emprendedor de Sonntag y su ‘impronta docente’, ya que ‘enseñó a los novatos a caminar y escalar’.
Por su parte, González consideró que el hecho de que el refugio lleve el nombre de Sonntag constituye ‘un justo homenaje a quien construyó el albergue y lo administró durante casi medio siglo’. También agradeció al fondo de inversión que actualmente es propietario de las 552 hectáreas que ‘supo mantener el sendero y refugio accesible para todos los caminantes’.
El Refugio López Carlos Sonntag se mantiene como uno de los más accesibles de la zona, con su cumbre ubicada a 2.075 metros sobre el nivel del mar. El sendero comienza en el kilómetro 22,5 del Circuito Chico, a la izquierda del arroyo López, y requiere un trekking de aproximadamente 11 kilómetros que puede tomar alrededor de 3 horas de caminata.
Toncek Arko, integrante de la Asociación Argentina de Guías de Montaña, explicó la tradición del nomenclador montañístico: ‘Los nombres en la mayoría de las montañas eran elegidos por los exploradores y muchas veces los ponía la primera persona que subía. Hoy las rutas de escalada tienen el nombre de la primera persona que sube por ahí. Es una especie de tradición en el alpinismo’, concluyó, citando como ejemplos torres del Catedral como el Campanil Esloveno, La Vieja, Lechuza y La Piramidal.



























