La provincia se consolidó como una de las principales productoras de cebolla del país, con más de 800 productores en la cadena. En los últimos cuatro años duplicó su volumen de producción y exporta principalmente a Brasil, mientras incorpora tecnología con más de 100 hectáreas de invernaderos.
Río Negro se posiciona como una de las principales provincias productoras de cebolla de Argentina, con disponibilidad de enero a septiembre y más de 100.000 toneladas exportadas, principalmente a Brasil. La actividad involucra a más de 800 productores y en los últimos cuatro años duplicó su volumen de producción, reflejando un notable crecimiento del sector.
A medida que la actividad se expande, la producción hortícola provincial incorpora tecnología en sistemas intensivos, con más de 100 hectáreas bajo cubierta destinadas a tomate, pimiento, berenjena y verduras de hoja. Estos invernaderos permiten a los productores rionegrinos desafiar el clima patagónico, extender los ciclos de cultivo y garantizar mercadería fresca incluso durante el invierno. Actualmente, más del 60% de las unidades productivas superan la hectárea de cobertura, evidenciando una tendencia hacia la profesionalización y mayor escala comercial.
Este desarrollo se manifiesta en distintas regiones de la provincia. En el Valle Inferior se consolidan producciones que incluyen, además de la cebolla, tomate, pimiento, berenjena y verduras de hoja. En Viedma, Luciano Cardozo integra una empresa familiar con más de 30 años de trayectoria, donde combinan producción bajo cubierta y a campo abierto: ‘Seguimos la historia de nuestra familia, pero también innovamos. Hoy tenemos muchas variedades, más de 45 artículos en producción y buscamos diferenciarnos, mejorar, adaptarnos a lo que demanda el mercado y seguir creciendo’, expresó.
En la provincia se cultivan tomate redondo, perita y en rama, además de cherry en distintas versiones, pimientos de varios colores, repollos, lechugas, zanahoria, cebolla y zapallo, adaptando cada cultivo al momento del año. Durante el otoño, el trabajo se concentra en las últimas cosechas antes de las heladas, especialmente tomate, zanahoria y cebolla, mientras que en invierno continúan bajo cubierta con cultivos de hoja, sosteniendo la oferta de productos frescos.
A nivel provincial, la actividad también incluye cultivos estivales a campo como zapallo anco y cabutia con 600 hectáreas y una producción de 9 millones de kilos anuales, y papa con 400 hectáreas que alcanzan los 25 millones de kilos por año. Esta producción se comercializa en distintos puntos del país, con presencia en la Patagonia, Bahía Blanca, Mendoza, Mar del Plata y Entre Ríos, totalizando más de 335.000 toneladas anuales.
‘Este crecimiento también nos exige mejorar. Cada vez hay más competencia y eso nos impulsa a ser distintos, a pensar en el valor agregado y en la comodidad para el consumidor’, señaló Cardozo. En este marco, el Gobierno de Río Negro impulsa políticas a través de la Comisión Hortícola y la Secretaría de Agricultura, con foco en riego, financiamiento a pequeños productores, mejora del acondicionamiento y presentación de los productos, y una logística cada vez más integrada que acompaña el crecimiento del sector.



























