El gobierno provincial presentó un documento con orientaciones para acompañar las trayectorias escolares de estudiantes que practican deportes federados y de alto rendimiento. La iniciativa busca garantizar el derecho a la educación y fortalecer la corresponsabilidad entre familias, escuelas y organismos deportivos.
El Ministerio de Educación y Derechos Humanos, en conjunto con la Secretaría de Estado de Juventud, Deporte y Cultura, desarrolló un documento titulado ‘Orientaciones para el acompañamiento de las trayectorias escolares de los y las estudiantes que están en condiciones de federados y/o de alto rendimiento’, que ya fue compartido con las supervisiones y escuelas de toda la provincia.
La propuesta surge en el marco del derecho a la educación y del reconocimiento del deporte como una dimensión significativa del desarrollo integral de los jóvenes. Paula Quezada, Coordinadora de Innovación e Investigación Educativa, explicó que el material tiene como objetivo ‘seguir fortaleciendo la normativa vigente, tanto la nacional y la provincial, y fortalecer la corresponsabilidad necesaria entre los distintos actores’.
Quezada aclaró que, si bien el documento fue pensado inicialmente para deportistas federados y de alto rendimiento, también contempla situaciones de estudiantes que forman parte de seleccionados municipales, provinciales o nacionales, e incluso aquellos que practican deporte de forma recreativa y deben viajar a torneos ocasionales.
En Río Negro son numerosos los estudiantes que participan en distintas instancias deportivas. Algunos continúan residiendo en sus localidades, lo que les permite sostener una presencialidad completa en las escuelas, pero otros deben emigrar para desarrollar su actividad deportiva. ‘Entonces ahí está la articulación necesaria para, entre los horarios escolares y los deportivos, articular con el acompañamiento de las propuestas pedagógicas’, agregó la Coordinadora.
Respecto a la implementación, Quezada destacó que ‘es fundamental la corresponsabilidad, en primer lugar, de esa articulación necesaria entre la familia y el estudiante, y la escuela’. En casos donde estas comunicaciones y el acompañamiento no se concreten, intervendrán los equipos supervisivos, el Ministerio o la Secretaría para garantizar el derecho a la educación y la continuidad de los estudios, permitiendo simultáneamente la participación deportiva de los jóvenes.
























