Un proyecto de ley busca que las parcelas ubicadas en zonas bajo riego mantengan obligatoriamente su vínculo con los sistemas del Departamento Provincial de Aguas, incluso si cambian su uso productivo o se urbanizan. La iniciativa apunta a sostener el financiamiento de la infraestructura hídrica y evitar la pérdida de contribuyentes.
Los inmuebles ubicados en zonas bajo riego de Río Negro podrían mantener de manera obligatoria su vínculo con los sistemas administrados por el Departamento Provincial de Aguas (DPA), aun cuando cambien su destino productivo o sean incorporados a desarrollos urbanos. Así lo establece un proyecto de ley presentado en la Legislatura provincial por el diputado Luciano Delgado Sempé.
La propuesta busca sostener el financiamiento de la infraestructura hídrica provincial y evitar la reducción de la base de contribuyentes de los consorcios de riego. Para ello, plantea impedir que las parcelas puedan desvincularse mediante el pago de compensaciones económicas, una alternativa actualmente contemplada por la normativa vigente.
Según los fundamentos de la iniciativa, la medida apunta a preservar el funcionamiento de una red considerada estratégica para las actividades productivas de los valles irrigados. El sistema de riego es clave para el desarrollo agrícola de la provincia, y la pérdida de contribuyentes podría afectar seriamente el mantenimiento y operación de la infraestructura.
El proyecto ingresó al sistema parlamentario y ahora deberá ser analizado por las comisiones correspondientes antes de su eventual tratamiento en el recinto. La discusión promete generar debate entre distintos sectores, especialmente aquellos vinculados al desarrollo urbano y la actividad productiva en los valles irrigados de Río Negro.





























