La provincia logró aumentar su stock bovino de 400.000 a 700.000 cabezas en poco más de una década, gracias al Programa Ganadero Bovino implementado desde 2013. Ahora, con una inversión de U$S 85 millones, busca ampliar las áreas bajo riego para sostener la expansión del sector.
El gobierno de Río Negro presentó los resultados de más de una década de políticas públicas orientadas al sector ganadero, que muestran un crecimiento sostenido incluso en un contexto de retracción nacional. Desde que asumió la gestión provincial en 2012, el stock bovino pasó de 400.000 a 700.000 cabezas, impulsado por el Programa Ganadero Bovino relanzado en 2013 mediante el Decreto 335/13.
Los números reflejan el impacto de la política sectorial: la eficiencia reproductiva mejoró del 52% al 62%, los animales terminados en la región se quintuplicaron, la faena local aumentó un 70% hasta alcanzar 170.000 cabezas anuales, y las cabañas bovinas crecieron de 10 a 25, consolidando genética adaptada a la Patagonia. Este desarrollo fue producto del trabajo conjunto entre el Estado Provincial y las organizaciones del sector, como sociedades rurales, cooperativas y asociaciones de productores.
El crecimiento contrasta con la situación nacional: mientras que en el primer trimestre de 2026 la faena vacuna cayó un 7,5% a nivel país, Río Negro registró un incremento del 7%, procesando más de 38.900 cabezas, unas 2.500 más que en el mismo período del año anterior.
Sin embargo, según reconocieron las autoridades provinciales, la ganadería en zona de secano alcanzó su límite de crecimiento con la disponibilidad actual de pastizal natural. Por eso, la estrategia ahora apunta a ampliar las áreas bajo riego. ‘Lo que viene a resolver esta inversión es exactamente eso: darle al sector ganadero el suelo productivo que el pastizal natural ya no puede ofrecer’, explicó el secretario de Ganadería, Tabáre Bassi.
La provincia finalizó recientemente el proceso de consultas públicas de cinco proyectos estratégicos, con jornadas realizadas en Viedma, Guardia Mitre, Chimpay y Bariloche. Estos proyectos representan una inversión de U$S 85 millones orientada a ampliar nuevas áreas bajo riego, fortalecer la infraestructura agrícola-ganadera y mejorar la capacidad de respuesta frente a eventos climáticos.
El ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, destacó que ‘Río Negro viene demostrando en cada una de sus regiones una enorme capacidad para producir, crecer y agregar valor. Estos proyectos forman parte de una planificación que busca fortalecer la infraestructura, ampliar nuevas áreas bajo riego y acompañar el crecimiento agrícola, ganadero y agroindustrial de toda la provincia’.
Bassi subrayó que los proyectos de riego e infraestructura rural no son solo una agenda agrícola, sino también una plataforma para la ganadería. Las nuevas áreas irrigadas permitirán producir forraje, sostener la recría y la terminación de animales, y consolidar un modelo productivo que integra agricultura y ganadería en las mismas zonas de desarrollo.
La agenda de inversión se enmarca en la política pública sostenida por el gobernador Alberto Weretilneck, que incluyó fortalecimiento genético, innovación productiva, alivio fiscal al riego, reducción de Ingresos Brutos para la energía en sistemas productivos y acompañamiento permanente a productores en todas las regiones. La ampliación de los valles existentes —IDEVI, Valle Azul— y la habilitación de nuevas zonas productivas —Guardia Mitre, Colonia Josefa, Negro Muerto— son parte del plan de largo plazo de la provincia.




























