Néstor Denoya, presidente de la Cámara de Turismo, anticipó un año récord para el turismo estudiantil con cifras cercanas a los valores históricos. A los estudiantes argentinos se sumarán más de 20 mil chilenos y visitantes de Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia.
Durante junio comenzaron a verse en la ciudad los primeros estudiantes en su viaje de fin de curso. ‘Esos chicos son de Mar del Plata y alrededores, los primeros que llegan’, señaló Néstor Denoya, presidente de la Asociación de Turismo Estudiantil de San Carlos de Bariloche y titular de la Cámara de Turismo.
Los orígenes de esta tradición se remontan a 75 años atrás. ‘Los chicos venían en verano, en tren, y después empezaron a hacerlo en bus; ahora se trasladó casi todo a los aviones’, explicó Denoya. Actualmente, el 75% de los traslados se realizan por vía aérea contra un 25% en colectivo, y se espera que próximamente ese porcentaje alcance el 80%.
Según relató el empresario, todo comenzó con un profesor del barrio de Lanús, en Buenos Aires, director de una escuela y enamorado del sur, que trajo las primeras divisiones. ‘Llegaban cuando terminaban quinto año, o sea, viajaban en enero. Eso se fue propagando y la gente empezó a descubrir la belleza de la Patagonia’, recordó. A fines de los setenta y comienzos de los ochenta, Bariloche se perfiló como la ciudad más elegida de Argentina para los viajes estudiantiles.
‘La única vez que los chicos no vinieron fue en 1982, el año de la Guerra de Malvinas’, destacó Denoya. En cuanto a 2020, con la pandemia de covid, aclaró que las promociones sí vinieron aunque después. ‘Los viajes ya estaban vendidos y se hicieron. La industria turística fue lo último de la economía que abrió, pero pudimos traer a los estudiantes, aunque llegaron menos de los previstos’, recordó.
Los mejores números se produjeron en los noventa, cuando llegaron entre 170 y 180 mil estudiantes. ‘Habíamos caído a 110 mil, pero empezamos a remontar de a poco y estamos ya casi en un número histórico’, aseguró el titular de la Cámara de Turismo, quien auguró: ‘Esperamos un buen año, con arriba de 140 mil chicos de Argentina, más todos los extranjeros’.
En cuanto al turismo estudiantil internacional, se esperan entre 3.500 y 4.000 uruguayos, un número similar de brasileros, cantidades menores de paraguayos y bolivianos, y más de 20 mil chilenos. ‘En estos años de caída tan grande del destino en cuanto a turistas individuales, con todo lo referido al tema del consumo y la cantidad de días de pernocte, la llegada del turismo estudiantil nos equilibra un poco’, sostuvo Denoya.
Sobre el hecho de que no todos los alumnos de un curso puedan viajar, el empresario señaló que no es algo nuevo. ‘Desde hace unos veinte años que el aula no viaja completa’, afirmó. Ante esta situación, explicó que vienen pidiendo al Gobierno algún plan, especialmente para escuelas públicas, donde más se observa la frustración de no poder cerrar esa etapa. ‘Como cierre de ese período, los chicos tienen que viajar a algún lado, incluso puede ser a algún destino cercano a su ciudad’, planteó.
Denoya valoró el plan que tiene Chile desde hace más de 25 años, similar al Previaje pero para escuelas públicas en baja temporada. ‘Nunca tuvimos respuesta, siempre había otras urgencias. Además, los gobiernos cambian y parece que las cosas buenas que ha hecho el anterior no se pueden mantener’, lamentó. En el lanzamiento de la temporada de Bariloche en Chile, representantes del Sernatur contaron, delante de Daniel Scioli, secretario de Turismo y Ambiente de Argentina, que el actual gobierno aumentó el presupuesto para que las escuelas más vulnerables puedan viajar.
En cuanto al impacto económico, Denoya remarcó que mientras un turista individual pasa en promedio menos de cuatro noches en la ciudad, los tours estudiantiles permanecen ocho. ‘Son ocho noches por pasajero con cinco comidas diarias cada uno. Y las empresas, desde hace muchos años, compran todo en Bariloche’, destacó. El titular de la Cámara de Turismo considera que el sector beneficia directamente a alrededor de cinco mil familias locales.




























