El Ministerio de Educación provincial implementó ‘Proyectar Futuro’, una iniciativa única en el país que ofrece talleres virtuales gratuitos para alumnos del último año de secundaria. Hasta el momento, 800 estudiantes se inscribieron en el programa que busca ayudarlos a definir su futuro profesional.
Frente a un panorama de creciente incertidumbre vocacional entre los jóvenes argentinos, el Ministerio de Educación de Río Negro puso en marcha un programa innovador para ofrecer orientación vocacional gratuita a estudiantes del último año de secundaria. La iniciativa responde a datos alarmantes: el 52% de los estudiantes argentinos de 15 años no logra identificar una ocupación definida para su adultez, según la última prueba PISA 2022.
Esta cifra representa un salto de 30 puntos porcentuales en solo cuatro años, ya que en 2018 la incertidumbre alcanzaba al 22% de los jóvenes. El incremento supera incluso el promedio de los países de la OCDE, donde la tendencia pasó del 25% al 39% en el mismo período. La asociación Argentinos por la Educación elaboró un informe basado en estos datos, remarcando que ‘la evidencia internacional muestra que los estudiantes que expresan un plan de carrera claro en la adolescencia tienen mejores resultados laborales en el futuro’.
El programa ‘Proyectar Futuro. Orientación vocacional y proyecto de vida’ es, según las autoridades, una iniciativa sin antecedentes en el país. ‘Es el único ministerio que brinda este espacio de forma gratuita a través de profesionales, como psicólogos y psicopedagogos, para trabajar qué hacer luego del secundario’, explicó Paula Quezada, coordinadora del programa.
Los encuentros virtuales se desarrollan entre junio y septiembre, fuera del horario escolar, para quienes estén interesados. Son 24 encuentros grupales de entre una hora y media y dos horas, con grupos de 15 a 20 estudiantes. También están previstos acompañamientos individualizados en caso de ser necesario. ‘Sabemos que hay escuelas que hacen acompañamiento, pero este año decidimos implementar esta política educativa, como ministerio, para poder llegar a todos los estudiantes que necesiten del espacio’, detalló Quezada.
En los talleres se exploran intereses, gustos, habilidades, posibilidades económicas, sociales y familiares. Además, se da a conocer la oferta educativa en Río Negro, incluyendo centros educativos y escuelas de oficio. ‘No todo es estudio superior en universidades. El objetivo es trabajar también sobre ofertas laborales, formación en oficios y emprendimientos. Los encuentros están situados por localidad para ir pensando en base al sector socioproductivo de la ciudad’, dijo la coordinadora.
Hasta el momento, 800 estudiantes se inscribieron en el programa, aunque solo participa activamente el 75%. La funcionaria advirtió que quienes no se conectaron desde un primer momento pueden sumarse si están interesados, y que el objetivo es buscar a ese 25% que no se está conectando mediante correos, llamadas y articulación con las escuelas.
Profesionales con experiencia en orientación vocacional coinciden en el diagnóstico de la situación. ‘Llegan con poco conocimiento de sí mismos, a nivel de introspección de gustos e intereses’, definieron la psicopedagoga Guadalupe Berrettini y Gimena Garro, licenciada en Psicopedagogía. Según Garro, ‘se trata de una etapa de la vida atravesada por crisis y duelos, por cambios y transiciones. Los jóvenes llegan en un estado de alta ambivalencia, sobreexigencia y desorientación. La gran mayoría tiene muy poca idea de qué hacer de sus vidas, pero no por falta de interés, sino por un colapso de opciones y mandatos’.
Las especialistas señalaron que el sistema educativo actual suele entrenar a los estudiantes para responder exámenes, pero ‘no les brinda espacios de autoconocimiento ni de exploración del mundo del trabajo. Llegan al final del ciclo sin saber para qué son buenos o qué les interesa fuera de la lógica escolar’.
Además, identificaron un cambio generacional en las expectativas laborales. Ya no se observa ‘la búsqueda de la carrera tradicional (médicos, abogados, contadores) como única vía de ascenso social’. Los jóvenes de hoy ‘buscan salidas laborales rápidas y flexibles. Se cuestiona fuertemente el formato de las carreras de 5 o 6 años’, explicó Berrettini.
‘A diferencia de las generaciones anteriores ya no asocian de forma lineal el título universitario con el éxito económico. Ven a creadores de contenido, programadores autodidactas o emprendedores globales, y priorizan el desarrollo de habilidades por sobre los diplomas’, destacó la psicopedagoga. Garro agregó que los chicos de hoy no conciben la idea de entrar a una empresa y jubilarse ahí: ‘Buscan proyectos, nomadismo digital y un equilibrio muy marcado entre vida laboral y personal’.



























