El gobierno de Río Negro impulsa una modificación a la Ley Provincial de Carnes para habilitar la venta de cortes de jabalí en carnicerías. Aunque se trata de un proyecto a largo plazo, carniceros de Viedma y clientes ya opinaron sobre esta posible novedad en los mostradores.
El ministro de Desarrollo Económico de Río Negro, Carlos Banacloy, impulsa un proyecto para modificar la Ley Provincial de Carnes y permitir la comercialización de carne de jabalí en carnicerías. La iniciativa forma parte de un paquete de proyectos que el Poder Ejecutivo envió a la Legislatura provincial para su tratamiento.
En diálogo con Radio Noticias (105.5), el funcionario remarcó que la caza ya no alcanza para controlar a esta especie exótica invasora. Además, señaló que se trata de una proteína que ya se consume en la provincia, aunque de manera no regulada, lo que genera preocupación por la falta de controles sanitarios adecuados.
Ante la posibilidad de este cambio normativo, NoticiasNet consultó a carniceros y consumidores de Viedma para conocer su opinión. En ‘La vaca mocha’, uno de los locales consultados, manifestaron una postura pragmática: ‘Hay que ver cómo lo toma el cliente. Primero, la decisión viene de arriba, si bajan carne de jabalí, nosotros la vendemos. En el campo es una carne que se come, no sé en la ciudad. Se pondrá en mostrador y ver si la gente la pide’.
En Carnicería Dani coincidieron en que todo dependerá de la aceptación del público. ‘Por ahí, gente que la mira de reojo, al ver la carne en una carnicería, que sabe que tiene todos los controles, la empieza a consumir’, explicaron. También mencionaron el temor a la triquinosis como un factor importante: ‘Si se vende en carnicería te da más tranquilidad. No es una carne cotidiana en la ciudad, pero habrá que ver cómo se adapta el mercado a esta nueva opción, si es que se regula’.
La opinión de los consumidores mostró cierta resistencia y desconfianza hacia este producto. Una clienta fue contundente: ‘No, yo ni loca. Es más oscurita, como toda carne silvestre, con otro gusto. Yo no la comería, déjame con los cortes tradicionales’. Otro entrevistado se mostró más abierto, condicionado al precio: ‘Nunca comí carne de jabalí. Si es más barato, tal vez compraría para probarla, ver si hay mucha diferencia… seguramente es más dura, por ser silvestre’.
Un tercer consumidor expresó preocupación por la trazabilidad actual del producto: ‘A mí déjame con los cortes tradicionales. Si es verdad que al venderse en carnicerías te va a dar más tranquilidad, porque vender, ya se vende, pero anda a saber la procedencia, si tiene controles. Pero nunca la comí ni lo haría’. La discusión sobre la regulación de la carne de jabalí recién comienza en la Legislatura rionegrina.



























