El intendente Walter Cortés y el gobernador Alberto Weretilneck encabezaron este jueves la presentación del nuevo espacio destinado a la práctica de artes marciales. La obra, construida dentro del Estadio Municipal, rinde homenaje al sensei ‘Minami’ Báez, figura emblemática del judo barilochense.
El judo de Bariloche sumó este jueves un nuevo capítulo en su historia con la inauguración del tatami municipal ‘Carlos Alberto Báez’, un espacio especialmente diseñado para fortalecer la práctica de las artes marciales y preservar el legado de quienes construyeron la disciplina en la ciudad.
La ceremonia fue encabezada por el intendente Walter Cortés y el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, con la presencia del presidente del Concejo Municipal, Gerardo Del Río; el presidente del Tribunal de Contralor, Estanislao Cazaux; funcionarios municipales y provinciales, concejales, deportistas, vecinos y referentes del judo local.
La obra fue proyectada desde cero para brindar una infraestructura propia y adecuada a las necesidades de los deportistas. El nuevo tatami cuenta con cerramientos, paredes, ventanas, aberturas, piso técnico y todo el equipamiento necesario para desarrollar entrenamientos y competencias en condiciones seguras. Además, en su interior se acondicionó un sector destinado a exhibir trofeos y conservar parte de la memoria deportiva de la ciudad.
El nombre elegido para el espacio rindió homenaje a Carlos Alberto ‘Minami’ Báez, cuya trayectoria dejó una huella profunda en las artes marciales y en distintas generaciones de deportistas barilochenses. Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el reconocimiento a su familia: María Fernanda Alonso, esposa del homenajeado, recibió una ofrenda floral, mientras que su hijo Carlos Báez hizo llegar un afectuoso saludo y su agradecimiento desde Buenos Aires, donde se encuentra actualmente.
La ceremonia incluyó la bendición del nuevo espacio a cargo de Leonardo Gatica y la participación de Darío Lucifero, judoca y exalumno de la Escuela Municipal. Al tomar la palabra, el intendente Cortés destacó el valor de contar con un lugar propio para el desarrollo de las artes marciales y remarcó la importancia de seguir generando infraestructura que responda a las necesidades concretas de los deportistas.
En ese sentido, el jefe comunal señaló que la inauguración del tatami representa una nueva inversión destinada a generar más oportunidades para niños y jóvenes a través del deporte. Subrayó que estos espacios promueven valores como el respeto, la disciplina, el esfuerzo y la humildad, y recordó la reciente inauguración del gimnasio del kilómetro 13 y la construcción del futuro Gimnasio Municipal N.º 6 en el barrio Arrayanes, además de otros proyectos deportivos previstos para distintos sectores de la ciudad.
Cortés también puso en valor el homenaje al sensei Carlos Alberto Báez, al señalar que dejó una huella imborrable en el judo barilochense formando generaciones de deportistas y, sobre todo, de buenas personas. Asimismo, agradeció el acompañamiento de las familias, los profesores y el equipo de la Subsecretaría de Deportes, y reafirmó que la gestión continuará impulsando obras para que cada vez más vecinos encuentren en el deporte un espacio de contención, encuentro y crecimiento.
Por su parte, el gobernador Weretilneck brindó su mensaje y puso en valor la recuperación de espacios destinados al deporte y a la integración de la comunidad. Destacó que la decisión del Municipio de generar nuevos ámbitos para la práctica deportiva fortalece el desarrollo de las instituciones y de quienes forman a las nuevas generaciones. Además, valoró el trabajo conjunto entre Provincia y Municipio para ampliar la infraestructura destinada al deporte y reconoció el legado del sensei Carlos Alberto Báez como formador de jóvenes.
El corte de cinta y el descubrimiento de una placa conmemorativa dejaron formalmente habilitado el tatami, que desde ahora estará a disposición de las escuelas, atletas y vecinos que practican judo y otras disciplinas de artes marciales.


























