El hombre quedó bajo custodia policial en el hospital de General Roca, donde se encuentra internado tras recibir disparos. La Fiscalía reunió nuevas pruebas que lo vinculan al homicidio de Ricardo Marín, ocurrido el 10 de julio pasado en Allen.
La Justicia dispuso la detención del segundo sospechoso de haber participado en el robo y homicidio del taxista Ricardo Marín, hallado sin vida en su domicilio de Allen el 10 de julio pasado. El imputado permanecerá bajo custodia policial en el hospital de General Roca, donde se encuentra internado con una lesión pulmonar tras haber recibido disparos de arma de fuego en un hecho ocurrido en la madrugada del día anterior a la audiencia.
La audiencia de medidas cautelares se realizó en los tribunales de General Roca, donde la fiscal informó sobre el estado de salud del sospechoso y solicitó su detención hasta que pueda afrontar la formulación de cargos. Se trata de la persona que aparece en las cámaras de seguridad acompañando a la mujer a quien ayer le formularon cargos por coautoría del mismo hecho, y a quien ya se le dictó prisión preventiva.
El Ministerio Público Fiscal destacó que el avance de la investigación preliminar permitió reunir gran cantidad de evidencia que justifica la nueva acusación. En una primera audiencia realizada dos días después del hallazgo de Marín, el juez de garantías había coincidido con la defensa pública sobre la falta de elementos para vincularlo directamente con los hechos, por lo que se le impusieron medidas cautelares que luego habría incumplido al intervenir en otro hecho delictivo que está siendo investigado.
En la audiencia de hoy, la Fiscalía sostuvo que ‘cuenta con nuevos elementos probatorios que permiten reiterar la acusación’. Entre las pruebas mencionadas se encuentran el informe elaborado por la División Judicial de Investigaciones y el análisis de cámaras de seguridad que permite visualizar a ambos imputados dirigiéndose a la vivienda de la víctima y retirándose pocos minutos después.
Además, se sumaron los resultados de las tareas periciales realizadas sobre distintos elementos secuestrados y descartados durante la huida. Entre ellos se encuentran prendas de vestir presuntamente utilizadas en la comisión del hecho y objetos sustraídos que habrían sido abandonados posteriormente, en particular documentación perteneciente a la víctima. Todas las tareas están a cargo de las unidades de investigación periciales del Ministerio Público y la Policía de Río Negro.
La defensora oficial en turno no se opuso al pedido de detención, manifestando que no había podido comunicarse con el imputado para conocer si existían motivos fundados que lo llevaron a incumplir las medidas cautelares impuestas, y que tampoco contaba con información propia sobre su estado de salud.
Finalmente, la magistrada resolvió ordenar la detención del imputado con custodia policial en el hospital hasta que se encuentre en condiciones de afrontar la audiencia correspondiente, fijando un plazo máximo de diez días. La Fiscalía asumió el compromiso de requerir informes diarios sobre la evolución médica del sospechoso.





























