El futbolista de Boca Juniors junto a su esposa Camila Galante y sus tres hijos pasaron unos días en la ciudad. Lo que iba a ser una escapada de fin de semana se extendió por un temporal de nieve que sorprendió a la región.
Leandro Paredes aprovechó una pausa en su apretada agenda con Boca Juniors para escaparse a Bariloche junto a su familia. El mediocampista viajó el viernes pasado acompañado por su esposa Camila Galante, sus tres hijos y una niñera, en busca de unos días de descanso lejos del bullicio de Buenos Aires.
La familia se alojó en Villa Beluno, un exclusivo hotel boutique ubicado en la península San Pedro, a pocos minutos del emblemático Llao Llao. El establecimiento, reconocido por su elegancia y vistas privilegiadas al lago Nahuel Huapi y las montañas, ofrece habitaciones que van desde los 72 hasta los 180 metros cuadrados, con decoración inspirada en estilos francés e inglés. El futbolista reservó al menos dos habitaciones, cuyas tarifas oscilan entre los 1.600 y 3.000 dólares por noche.
Lo que estaba planificado como una breve estadía de dos días terminó extendiéndose debido a un inesperado temporal de nieve que cubrió la región. Lejos de ser un contratiempo, el cambio climático se transformó en una oportunidad para que la familia disfrutara de más tiempo juntos en el paisaje invernal barilochense.
Camila Galante documentó la experiencia a través de sus redes sociales, compartiendo con sus seguidores imágenes de la nieve, cenas familiares y juegos al aire libre con sus hijos. La modelo también mostró algunos de los servicios del hotel, incluyendo sesiones de masajes en el spa y momentos de relax con vistas al lago.
El establecimiento elegido por la pareja cuenta con amenities de primer nivel, entre ellos un gimnasio con ventanas panorámicas hacia el Nahuel Huapi y un spa exclusivo, espacios que la familia aprovechó durante su estadía extendida.
Paredes, que se encuentra en plena temporada con Boca Juniors enfrentando múltiples compromisos futbolísticos tanto nacionales como internacionales, regresará ahora revitalizado para afrontar los próximos desafíos deportivos del equipo xeneize. La escapada a la Patagonia resultó ser el descanso perfecto para recargar energías antes de volver a la alta competencia.


























