El sistema municipal de monitoreo sigue creciendo con la instalación de dos nuevos domos en el kilómetro 13 y en el acceso al aeropuerto. La expansión continuará en los próximos días con nuevos equipos en la escalera de Tiscornia y en el sector del CRUB, con la meta de alcanzar las 200 cámaras antes de fin de año.
La red municipal de videovigilancia de Bariloche no para de crecer. En los últimos días, el equipo técnico del Centro de Monitoreo, dependiente de Seguridad Ciudadana, completó la instalación de dos nuevos domos en puntos estratégicos de la ciudad, llevando el sistema a un total de 183 cámaras en funcionamiento.
Uno de los nuevos dispositivos fue emplazado en el kilómetro 13, donde ya cuenta con suministro eléctrico y se encuentra plenamente operativo. El segundo fue instalado en el sector de ingreso al aeropuerto, aunque todavía aguarda la conexión eléctrica correspondiente por parte de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) para quedar en funcionamiento definitivo.
Cada incorporación implica un proceso que va mucho más allá de colocar una cámara. Las tareas comienzan con la preparación y excavación de la base, continúan con el hormigonado, la instalación del poste, el montaje de los dispositivos, el tendido de cables y la configuración de los equipos, hasta lograr la vinculación definitiva con el Centro de Monitoreo.
Para concretar estas últimas instalaciones fue necesario un trabajo articulado entre distintas áreas municipales. La Delegación Lago Moreno colaboró en el sector del kilómetro 13, mientras que la Delegación El Cóndor hizo lo propio en el acceso al aeropuerto. También participaron equipos de hormigonado y personal de Parques y Jardines, que aportó la grúa necesaria para el montaje en altura, junto al equipo técnico del Centro de Monitoreo.
El plan de expansión continuará en los próximos días, siempre sujeto a las condiciones climáticas. Está prevista la colocación de dos nuevos domos de 360 grados para reforzar la cobertura en el sector de la escalera de Tiscornia y en las inmediaciones de la Universidad Nacional del Comahue, en la zona del CRUB. Una vez completadas esas instalaciones, se proyecta incorporar cuatro cámaras fijas en sectores identificados como puntos ciegos, que complementarán los domos ya existentes y ampliarán su radio de cobertura.
A este avance se sumarán próximamente nuevos dispositivos impulsados en conjunto con juntas vecinales de los sectores Este y Oeste de la ciudad, que serán integrados al sistema del Centro de Monitoreo Municipal, extendiendo así la cobertura hacia distintos barrios.
El crecimiento de la red también trae consigo un importante desafío de mantenimiento. Durante este invierno, las condiciones climáticas provocaron diversas contingencias sobre equipos que llevan varios años de funcionamiento. Ante la caída de una repetidora que dejó momentáneamente fuera de servicio a 47 cámaras, el sistema pudo ser restablecido en menos de seis horas. Además, cinco dispositivos afectados fueron reemplazados y recuperados en un plazo inferior a las 12 horas.
Desde el área destacaron que buena parte de los equipos existentes lleva entre siete y diez años de funcionamiento continuo, por lo que contar con materiales de respaldo y capacidad de respuesta técnica resulta fundamental para sostener operativa una red de esta magnitud.
En ese marco, la gestión del intendente Walter Cortés apunta a seguir ampliando progresivamente la cobertura y alcanzar las 200 cámaras en funcionamiento antes de finalizar el año. El trabajo conjunto entre el Centro de Monitoreo, Seguridad Ciudadana, las delegaciones y las distintas áreas municipales permite avanzar tanto en nuevas instalaciones como en el sostenimiento diario de una herramienta que cumple un rol cada vez más importante en la prevención y el seguimiento de situaciones en distintos puntos de la ciudad.




























