Este lunes 24 de agosto comenzó a desarrollarse en clínicas y sanatorios privados de la Patagonia una medida de fuerza contra PAMI por el desfasaje entre los valores reconocidos por la obra social y los costos reales de atención. Unas 40 instituciones de Río Negro, Neuquén, La Pampa y Chubut adhirieron al paro, que afecta directamente a los afiliados jubilados del sistema.
La jornada de protesta anunciada por prestadores de PAMI comenzó a concretarse este lunes en distintos centros de salud privados de la Patagonia. Clínicas y sanatorios suspendieron la atención a los afiliados de la obra social nacional en el marco de un conflicto que viene escalando por las condiciones económicas en las que se brindan las prestaciones médicas.
Rubén Kowalyszyn, director médico de la Clínica Viedma y representante de la Asociación Argentina de Oncología Clínica, dialogó con medios regionales para dar cuenta del estado de situación. Según explicó, ‘la situación continúa siendo analizada por los prestadores’, quienes evalúan las distintas alternativas frente al escenario generado en torno a PAMI y aguardan novedades para definir los próximos pasos.
El referente médico viene advirtiendo desde hace tiempo que el deterioro de la relación entre los prestadores y la obra social ‘se viene profundizando’. En ese sentido, señaló que en determinadas prácticas ‘los valores reconocidos por PAMI no alcanzan’ para cubrir siquiera los materiales necesarios para llevar a cabo una prestación, una situación que pone en jaque la sustentabilidad de los establecimientos.
Un agravante del conflicto es que las instituciones no pueden trasladar esa diferencia de costos a los afiliados mediante coseguros, por lo que la brecha económica termina siendo absorbida por los propios centros de salud. Esta dinámica, sostienen los prestadores, es insostenible en el tiempo y amenaza la continuidad del servicio para los jubilados de la región.
La medida de este lunes había sido anticipada por alrededor de 40 instituciones de Río Negro, Neuquén, La Pampa y Chubut, todas nucleadas en torno al mismo reclamo: el desfasaje entre lo que PAMI reconoce y lo que efectivamente cuesta brindar atención médica de calidad. El planteo de los prestadores excede entonces esta jornada puntual y apunta a la continuidad estructural del sistema de salud para los afiliados de la obra social en toda la Patagonia.
Consultado sobre el escenario posterior a la medida de fuerza, Kowalyszyn indicó que los prestadores continuarán ‘siguiendo la información que surja desde PAMI’ para evaluar el conflicto. La definición sobre nuevas acciones quedará supeditada a esas conversaciones y al análisis colectivo que realicen las instituciones involucradas, manteniendo como eje central la búsqueda de una salida económica viable que permita sostener las prestaciones en la región.






























