La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro realizó inspecciones técnicas sobre la actividad acuícola desarrollada en los embalses provinciales. Durante los operativos se verificó la reubicación de un tren de jaulas y se evaluó el cumplimiento de las normativas ambientales vigentes. El objetivo es garantizar que la producción acuícola crezca de manera sustentable, cuidando la calidad del agua como recurso compartido.
La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Río Negro intensificó el seguimiento técnico y la fiscalización de los emprendimientos acuícolas que operan en los embalses rionegrinos. En el marco de recorridas de control, personal especializado verificó las condiciones operativas de las instalaciones productivas y constató el correcto manejo de los recursos hídricos.
Uno de los hallazgos más relevantes durante las inspecciones fue la reubicación de un tren de jaulas a unos 8 kilómetros de su emplazamiento original. Según explicaron desde el organismo provincial, este tipo de movimientos y rotaciones no representa una irregularidad, sino que forma parte del manejo necesario para el desarrollo sustentable de la acuicultura, ya que contribuye directamente al cuidado de la calidad del agua en los embalses.
La Secretaría actúa como autoridad de aplicación ambiental en esta materia, interviniendo a partir de los estudios de impacto ambiental y las auditorías que deben presentar obligatoriamente los proyectos productivos antes de iniciar y durante su funcionamiento. Los controles no son realizados de forma aislada, sino de manera articulada con otros organismos provinciales vinculados a la producción, la pesca y la gestión del agua, asegurando así un seguimiento integral de la actividad.
El Subsecretario de Control y Fiscalización, Nicolás Jurgeit, destacó el enfoque que impulsa la provincia en este sector: ‘Río Negro sostiene una mirada productiva que incorpora el cuidado ambiental como una condición necesaria para el desarrollo. El seguimiento técnico y la fiscalización permiten que actividades como la acuicultura puedan crecer de manera responsable, cuidando la calidad del agua y los recursos que son de todos los rionegrinos’.
Estas acciones se encuadran dentro de una política provincial más amplia que busca acompañar el crecimiento productivo con controles ambientales permanentes. El monitoreo continuo de las actividades acuícolas apunta a prevenir posibles impactos negativos sobre los ecosistemas acuáticos, fortalecer las buenas prácticas entre los productores y asegurar que la expansión del sector se realice dentro de un marco de protección de los recursos naturales de la región.




























