Este viernes arrancó en Cipolletti el IV Encuentro Provincial de Jefas, Jefes y Responsables de las Comisarías y Oficinas de la Familia de la Policía de Río Negro. Durante dos jornadas, referentes de distintos puntos de la provincia se reúnen para fortalecer capacidades, compartir experiencias y actualizar herramientas de trabajo. El objetivo central es mejorar la atención primaria que estas unidades especializadas brindan a la comunidad.
La ciudad de Cipolletti es sede, desde este viernes, del IV Encuentro Provincial de Jefas, Jefes y Responsables de las Comisarías y Oficinas de la Familia de la Policía de Río Negro. La iniciativa, de carácter institucional, apunta a fortalecer la formación de quienes ejercen funciones de conducción en estas unidades especializadas y a generar un espacio colectivo de intercambio de experiencias entre jurisdicciones.
La apertura del encuentro estuvo encabezada por la Coordinadora Provincial de las Comisarías de la Familia, Comisario Inspector Marisol García, y contó con el acompañamiento del Jefe de la Unidad Regional V, Comisario Inspector Javier Yáñez, junto a autoridades judiciales y policiales de la jurisdicción. La presencia de estos referentes institucionales marcó el carácter formal y la relevancia que la fuerza le otorga a este tipo de instancias formativas.
A lo largo de las dos jornadas, la agenda contempla distintas instancias de capacitación orientadas a temáticas como la gestión situacional, los vínculos familiares y el liderazgo emocional. Estos contenidos buscan fortalecer las herramientas profesionales de quienes tienen responsabilidades de conducción y mejorar los criterios de intervención frente a los desafíos cotidianos de la función policial en contextos complejos y de vulnerabilidad social.
Actualmente, las Comisarías de la Familia de la provincia cuentan con 16 jefas y jefes, mientras que 8 responsables de las Oficinas del Niño, la Mujer y la Familia participan de esta instancia provincial de formación. En total, estas unidades nuclean a más de 250 empleadas y empleados policiales, además de profesionales y personal administrativo que trabajan de manera articulada para garantizar una intervención integral ante cada situación.
El encuentro también apunta a enriquecer las prácticas institucionales a través del intercambio entre las distintas localidades de la provincia. Conocer estrategias de trabajo ajenas, analizar situaciones concretas de la labor diaria y construir criterios comunes son algunos de los ejes que atraviesan el espíritu de este tipo de reuniones, que se consolidan como espacios de construcción colectiva dentro de la fuerza.
Desde la Policía de Río Negro se subrayó que la profesionalización de los equipos es un proceso continuo que exige formación permanente, actualización de conocimientos y espacios de reflexión. En ese sentido, el IV Encuentro Provincial de Comisarías y Oficinas de la Familia se presenta como una herramienta clave para seguir fortaleciendo las capacidades del personal y brindar respuestas cada vez más profesionales, humanas y cercanas a las comunidades de toda la provincia.



























