Avanzan las obras para unir Vuelta de Obligado y Los Ñires tras fallo judicial favorable
La Municipalidad de Bariloche retomó este martes los trabajos en la traza vial que conectará dos sectores del oeste de la ciudad. La obra había sido suspendida por una medida cautelar que finalmente fue levantada por la Justicia tras analizar documentación técnica e inspeccionar el lugar.
El martes 13 de octubre, el municipio de Bariloche volvió a poner manos a la obra en la traza que unirá el barrio Vuelta de Obligado, ubicado al pie de la barda, con el barrio Los Ñires. Con un rodillo compactador, el equipo municipal trabajó sobre el relleno del terraplén para preparar la base de lo que será la futura calzada entre los barrios 112 y 150 Viviendas.
La reanudación de los trabajos fue posible luego de que la Justicia rechazara un amparo ambiental que había sido presentado contra la apertura de la calle. El fallo también levantó la medida cautelar que había suspendido provisoriamente las tareas. Para tomar esa decisión, el juez analizó documentación técnica presentada por el municipio y realizó una inspección en el terreno.
Una vez completada la compactación del relleno, las próximas etapas contemplarán la incorporación de material de calle para perfilar la subrasante y una nueva pasada del rodillo compactador. Recién después de esa preparación se avanzará con la pavimentación en hormigón, que dará forma definitiva a la calzada.
El proyecto tiene un alcance mayor al de esta calle en particular: la traza forma parte de una conexión más amplia que buscará unir la bajada de Brown con el puente Unión, integrando los recorridos de toda la zona y ofreciendo nuevas alternativas de circulación para los vecinos del sector.
Desde la gestión del intendente Walter Cortés señalaron que el objetivo de la obra es transformar la conectividad entre barrios que hoy se encuentran separados por las condiciones del terreno, de manera que los desplazamientos cotidianos requieran menos rodeos. La mejora en el acceso facilitaría a los vecinos llegar al trabajo, estudiar, realizar trámites y acceder a los servicios con mayor comodidad.
Además del impacto en la movilidad, la incorporación de infraestructura vial podría contribuir a mejorar el entorno residencial y a la revalorización de las viviendas del sector, al ofrecer mejores accesos y una mayor integración con el resto de la ciudad.
En materia de drenaje, el diseño de la obra contempla medidas para conservar y ordenar los escurrimientos existentes en la zona. Entre ellas se incluyen el mantenimiento de un cauce natural, la conducción de surgencias subsuperficiales y obras específicas para el manejo de los excedentes pluviales con descarga hacia el arroyo Ñireco.































