Salud rural en Río Negro: equipos médicos recorren hasta 180 km para atender a comunidades aisladas
El Hospital de Conesa organiza recorridas diarias para llevar atención primaria a zonas rurales dispersas de la provincia, donde muchas personas no tienen otra forma de acceder a una consulta médica. Una nueva camioneta con internet satelital potencia el trabajo de los equipos interdisciplinarios que cubren localidades como Colonia Frías y Colonia de San Juan.
En las zonas rurales más alejadas de Río Negro, la distancia suele ser el principal obstáculo para acceder a la salud. Para reducir esa brecha, el Departamento de Atención Primaria de la Salud (DAPA) del Hospital de Conesa organiza recorridas regulares con equipos interdisciplinarios que incluyen médicos, trabajadores sociales y profesionales de salud mental, llevando los servicios directamente a las comunidades.
Las jornadas son extensas y exigentes. En las áreas más dispersas, el trabajo puede arrancar a las 8 de la mañana y extenderse hasta las 8 de la noche, con recorridos que se planifican teniendo en cuenta las características de cada población y los movimientos de trabajadores temporarios vinculados a las cosechas estacionales.
Entre las tareas que realizan estos equipos se encuentran controles médicos, vacunación, censos poblacionales e intervenciones de salud mental y trabajo social. ‘Hay gente que solamente accede a esa atención porque no tiene otra manera de acercarse. Por eso intentamos llevar un pequeño equipo de salud para realizar las intervenciones más necesarias’, explicó la jefa del DAPA, Carolina Fernández Mazza.
El chofer de la unidad, Claudio Penchulef, es uno de los actores centrales de esta logística cotidiana. Realiza dos viajes diarios a Colonia Frías, con aproximadamente 60 kilómetros de recorrido, y en algunas jornadas llega a cubrir hasta 180 kilómetros para alcanzar Colonia de San Juan. ‘La gente nos está esperando. Es un beneficio para ellos porque les acercamos la salud hasta el lugar donde viven’, destacó el trabajador.
Un elemento clave en esta tarea es la incorporación de una nueva camioneta que aporta mayor comodidad y seguridad para transitar los caminos rurales. El vehículo cuenta además con conexión a internet satelital, lo que permite mantener comunicación con el hospital incluso en sectores sin señal telefónica. ‘Estar a 60 kilómetros dentro de un campo y saber que tenemos comunicación con nuestros compañeros nos da mucha seguridad’, remarcó Penchulef.
Esta unidad se suma a otra camioneta que el DAPA destina principalmente a tareas urbanas, como el traslado de medicamentos, materiales e insumos hacia los centros de salud. Con ambos vehículos, el hospital organiza diariamente sus recursos para garantizar que las distancias no se conviertan en una barrera definitiva para quienes necesitan atención médica.




























