La Subsecretaría de Tránsito y Transporte realizó controles de alcoholemia y documentación vehicular en distintos puntos de la ciudad. De los aproximadamente 220 vehículos fiscalizados, 18 conductores dieron positivo en alcohol y se labraron 27 actas de infracción. El caso más grave registró 2,50 gramos de alcohol por litro en sangre.
La Municipalidad de Bariloche intensificó sus acciones de control vial con una serie de operativos de alcoholemia y verificación de documentación vehicular, llevados adelante por la Subsecretaría de Tránsito y Transporte en el marco de la política de seguridad vial impulsada por el intendente Walter Cortés.
Durante los procedimientos se fiscalizaron alrededor de 220 vehículos, de los cuales 27 derivaron en actas de infracción. De ese total, 18 correspondieron a alcoholemias positivas, cuatro a conductores que circulaban sin la documentación obligatoria, tres a otras infracciones de tránsito y dos a conductores que intentaron escapar de los controles dándose a la fuga.
Como consecuencia directa de los operativos, se retuvieron 23 vehículos en total: 19 automóviles y cuatro motocicletas. El registro más alarmante de la jornada se dio en la intersección de las calles Pagano y Libertad, donde un conductor arrojó un resultado de 2,50 gramos de alcohol por litro de sangre, muy por encima del límite legal permitido.
Desde el municipio remarcaron que estos controles tienen como objetivo prevenir accidentes que ponen en riesgo tanto a quienes conducen como a los peatones que circulan por la vía pública. Las autoridades hicieron hincapié en la importancia de respetar la normativa vigente, que prohíbe por completo el consumo de alcohol antes de conducir y exige circular con toda la documentación vehicular en regla.
El municipio también aprovechó para dirigirse a la comunidad en general, recordando que la seguridad vial es una responsabilidad compartida. En ese sentido, solicitaron respetar las indicaciones del personal de tránsito y adoptar conductas responsables al volante, con el fin de proteger la vida propia y la de los demás.



























