El Concejo Municipal, el Ejecutivo y la Universidad Nacional de Río Negro definieron la metodología para el proceso participativo que llevará adelante la actualización de la Carta Orgánica. Se prevén talleres abiertos, microtalleres territoriales y consultas para recoger aportes de vecinos, organizaciones e instituciones.
La Comisión Especial para la revisión de la Carta Orgánica de San Carlos de Bariloche se reunió este jueves en la sala de sesiones del Concejo Municipal para avanzar en la planificación del proceso participativo que se desarrollará este año. Del encuentro participaron los concejales Gerardo Del Río (presidente de la comisión), Laura Totonelli (vicepresidenta), Juan Pablo Ferrari, Roxana Ferreyra, Lucas Pérez y María Coronado, junto a representantes de la Universidad Nacional de Río Negro y del Poder Ejecutivo Municipal.
Durante la reunión se aprobó el organigrama interno para el procedimiento y planificación de trabajo de la Comisión Especial, así como la colaboración técnica de la Universidad Nacional de Río Negro en el proceso participativo. El objetivo es recoger aportes de la ciudadanía, organizaciones e instituciones que sirvan como insumos para el debate de una futura reforma de la Carta Magna local.
El Instituto de Gestión de Ciudades (IGC) y el Centro Interdisciplinario de Estudios sobre Territorio, Economía y Sociedad (CIETES) de la UNRN presentaron conjuntamente una propuesta metodológica para llevar adelante el trabajo. La iniciativa fue aprobada por la comisión y contempla un diseño orientado a promover espacios de reflexión, construir consensos, identificar prioridades y sistematizar propuestas para la actualización normativa.
La metodología se basa en un concepto de participación ‘fuelle’, que alterna momentos de apertura y ampliación del debate con instancias de profundización, síntesis y validación colectiva. Este esquema busca combinar instancias de amplia convocatoria con espacios de trabajo focalizados, promoviendo la participación de actores institucionales, organizaciones y la comunidad en general.
Entre las herramientas previstas se encuentran talleres abiertos de participación ciudadana, microtalleres territoriales, temáticos y sectoriales, entrevistas a actores clave, participación ‘al paso’ mediante instrumentos breves de consulta, y convocatoria abierta a propuestas de organizaciones de la sociedad civil. Además, se implementará una estrategia de comunicación y devolución pública de resultados.
El proceso participativo también contempla recuperar antecedentes y experiencias previas vinculadas a procesos participativos y reformas institucionales, generar espacios de deliberación sobre los principales desafíos de Bariloche, y elaborar un documento final que sirva como insumo para el proceso de actualización de la Carta Orgánica. De esta manera, el trabajo mancomunado entre el Concejo, el Ejecutivo y la Universidad apunta a garantizar una reforma participativa y representativa de las necesidades de la ciudad.


























