Avanzan las obras en Brown y 9 de Julio: construirán un murallón de hormigón para abrir una nueva vía
El intendente Walter Cortés destacó el progreso de los trabajos en el acceso de Brown y 9 de Julio, una obra clave para mejorar la conectividad hacia el barrio San Francisco III. La intervención incluye la construcción de aproximadamente 15 metros de murallón de hormigón sobre la barda para estabilizar el terreno. El objetivo final es descomprimir el tránsito en las calles Segundo Sombra y Ñireco, ofreciendo una nueva alternativa de circulación para los vecinos.
El intendente de Bariloche, Walter Cortés, brindó detalles sobre el estado de avance de la obra que se lleva adelante en el sector del puente de Brown y 9 de Julio. Se trata de un proyecto de infraestructura vial que apunta a generar una nueva alternativa de circulación para los vecinos que habitan en el barrio San Francisco III y sus alrededores, y que diariamente deben sortear las complicaciones del tránsito en esa zona de la ciudad.
Una de las etapas centrales de la obra es la construcción de aproximadamente 15 metros de murallón de hormigón sobre la barda. Según explicó el propio Cortés, esta estructura tiene como finalidad afirmar y estabilizar el suelo del sector, garantizando las condiciones de seguridad necesarias tanto para la obra en sí como para quienes luego circulen por la nueva vía. El jefe comunal subrayó que los trabajos avanzan de manera progresiva, respetando las distintas etapas previstas y priorizando en todo momento la consolidación del terreno antes de avanzar hacia la habilitación definitiva del acceso.
En ese marco, Cortés remarcó que uno de los principales beneficios que traerá esta nueva conexión vial es la descompresión del tránsito que hoy se concentra en las calles Segundo Sombra y Ñireco. Ambas arterias soportan actualmente una importante carga vehicular, especialmente en los horarios pico, lo que genera demoras y dificulta el desplazamiento cotidiano de miles de barilochenses. La apertura de esta nueva alternativa permitirá distribuir mejor el flujo de automóviles y aliviar la presión sobre esas vías.
El intendente también destacó el impacto directo que tendrá la obra para los vecinos de San Francisco III, quienes podrán contar con un acceso más directo y seguro hacia el casco urbano. Esto representará una reducción concreta en los recorridos que actualmente deben realizar muchos automovilistas para ingresar o salir del barrio, mejorando la calidad de vida y la movilidad de quienes residen en esa zona.
Por último, Cortés enmarcó esta intervención dentro de una política más amplia de obras de infraestructura orientadas a acompañar el crecimiento que ha experimentado Bariloche en los últimos años. La expansión urbana de la ciudad exige respuestas concretas en materia de conectividad, y la obra de Brown y 9 de Julio es, según el mandatario, un paso en esa dirección. Los trabajos continuarán desarrollándose por etapas hasta alcanzar las condiciones necesarias para la habilitación de la nueva vía.



























