Un colectivo adaptado como espacio provisorio quedó completamente destruido por las llamas durante la mañana del sábado. La institución, que ya había perdido todas sus instalaciones en abril de 2024, enfrenta un nuevo golpe pero reafirma su voluntad de seguir adelante.
El Club Atlético Bariloche 16 (CAP 16) vive otra vez una situación crítica. Un incendio destruyó por completo una estructura de colectivo que la institución utilizaba de manera provisoria como espacio de resguardo y como puntapié para avanzar en la construcción de sus vestuarios. El hecho ocurrió durante la mañana del sábado, mientras los equipos del club estaban disputando una nueva fecha de la liga.
Marcelo Lavañino, presidente de la institución, contó que la noticia los tomó por sorpresa en plena jornada deportiva. ‘Alrededor de las 10 nos llaman para avisarnos que se estaba quemando esa estructura. Cuando pudimos llegar, por la distancia y demás, ya no quedaba nada’, relató el dirigente. El colectivo había sido acondicionado por el propio club y cumplía un rol fundamental dentro del predio: allí se estaban organizando los vestuarios local y visitante, y además funcionaba como lugar de cobijo para las actividades cotidianas.
No es la primera vez que CAP 16 enfrenta una tragedia de este tipo. En abril de 2024, un incendio ya había arrasado completamente con todas las instalaciones que tenía la institución en ese momento. A ese golpe se sumó luego un hecho de robo que también afectó el trabajo acumulado por dirigentes, colaboradores y familias. Ahora, con este nuevo incendio, el club vuelve a quedar en punto de partida.
Sobre las causas del siniestro del sábado, Lavañino fue cauteloso y evitó especular. ‘En esta oportunidad, a diferencia de lo anterior, no tenemos idea de dónde ni por qué viene’, admitió. El presidente sí mencionó su preocupación por distintos focos de incendio registrados en el sector durante el último tiempo, aunque aclaró que por ahora no cuentan con elementos suficientes para establecer qué fue lo que ocurrió en este caso puntual.
Más allá del daño material, el impacto golpea de lleno a las actividades infantiles del club. Los jugadores de las categorías mayores venían adaptándose para usar el campo de juego directamente, mientras que las divisiones más pequeñas estaban comenzando a trasladarse hacia la cancha grande. Sin embargo, esa alternativa queda ahora en suspenso, ya que sin un espacio de resguardo no es posible garantizar las condiciones mínimas para que los chicos y chicas puedan seguir practicando fútbol con seguridad.
Pese al panorama adverso, Lavañino no baja los brazos. ‘Es casi contra la corriente, porque hacemos un paso para adelante y dos para atrás. Pero tenemos claro que acá lo importante es seguir’, expresó el dirigente, en una frase que resume el espíritu de una institución que acumula golpes pero no abandona.
Tras conocerse lo sucedido, distintos clubes del fútbol local hicieron llegar muestras de solidaridad. Lavañino destacó especialmente la rápida respuesta de Marcelo ‘Chelo’, de Arcoíris, quien se puso a disposición para impulsar iniciativas de acompañamiento. ‘El fútbol es muy solidario. Los clubes de la Liga FUBA son todos absolutamente solidarios. En esta etapa que nos ha tocado siempre nos han dado una mano, así que no nos sentimos solos’, subrayó el presidente.
CAP 16 mantiene sus actividades en Primera División y en las categorías infantiles, mientras dirigentes, familias y colaboradores analizan cómo recuperar un espacio que resulta indispensable para el funcionamiento del club. El mensaje desde la institución, una vez más, es claro: volver a empezar y seguir adelante.





























