La Subsecretaría de Tránsito y Transporte realizó intensos operativos durante el último fin de semana en arterias clave de la ciudad. El saldo fue contundente: 18 actas de infracción, 16 vehículos retenidos y una graduación de alcoholemia que encendió todas las alarmas.
El fin de semana pasado, la Subsecretaría de Tránsito y Transporte de Bariloche desplegó controles vehiculares y de alcoholemia en puntos estratégicos de la ciudad, con el respaldo de efectivos de la Policía de la provincia de Río Negro. El operativo interinstitucional tuvo como objetivo central reforzar la seguridad vial y reducir los riesgos de accidentes en las calles barilochenses.
El resultado de los procedimientos arrojó un total de 18 actas de infracción por distintas irregularidades detectadas entre los conductores. La conducción bajo los efectos del alcohol volvió a ser la falta más frecuente y preocupante: se labraron 11 actas por alcoholemia positiva, una cifra que refleja una conducta que las autoridades no logran erradicar pese a los operativos recurrentes.
Otros 5 conductores fueron sancionados por circular sin la documentación reglamentaria exigida. Pero los casos que generaron mayor preocupación fueron los de 2 automovilistas que intentaron darse a la fuga para evadir el puesto de control, una conducta que agrava su situación legal y pone en riesgo la integridad de quienes circulan por la vía pública.
Como consecuencia de las graves infracciones constatadas, las fuerzas de seguridad procedieron a la retención preventiva de 16 vehículos. En total, fueron trasladados al playón municipal 14 automóviles y 2 motocicletas cuyos conductores no se encontraban en condiciones aptas ni legales para manejar.
El dato más impactante de la jornada fue el valor máximo registrado en los test de aire espirado: un conductor llegó a marcar 1,46 gramos de alcohol por litro de sangre (g/l), una cifra que supera ampliamente el límite permitido, que en Argentina es de cero para conductores en general. Ese nivel representa un estado severo de intoxicación al volante y un peligro real para la vida propia y la ajena.
Desde la Subsecretaría de Tránsito y Transporte advirtieron que este tipo de operativos continuarán realizándose de manera sorpresiva, en distintos días y horarios, sin previo aviso. Las autoridades renovaron el llamado a la responsabilidad colectiva y al cumplimiento estricto de las normas de tránsito vigentes.































