El intendente Walter Cortés dio marcha atrás con su decisión de vetar la ordenanza que creaba una comisión especial para reformar la Carta Orgánica Municipal. Mediante una nueva resolución, el jefe comunal dejó sin efecto el veto ‘a fin de no dilatar ni obstaculizar’ la tarea del Concejo Municipal.
En un giro inesperado, el intendente Walter Cortés revirtió este viernes el veto que había impuesto sobre la ordenanza vinculada a la reforma de la Carta Orgánica Municipal. A través de una nueva resolución, el jefe comunal promulgó la ordenanza N° 3594-CM-26 que crea una comisión especial destinada a iniciar el proceso de reforma del documento fundamental que rige el funcionamiento del municipio.
En la resolución que dejó sin efecto el veto, Cortés justificó su decisión argumentando que buscaba ‘no dilatar ni obstaculizar la tarea del Concejo Municipal en el importante hito’ que representa la reforma de la Carta Orgánica. De esta manera, el Ejecutivo dio luz verde a la creación de la comisión especial que abordará este proceso de modificación institucional.
Apenas un día antes, el intendente había vetado la ordenanza tras un análisis jurídico, administrativo y operativo que, según argumentó, reveló ‘una serie de aspectos que hacían inviable su promulgación’. Si bien el Ejecutivo manifestó compartir el objetivo de fomentar la participación ciudadana, planteó serias objeciones al texto original.
Entre las observaciones que había realizado el Ejecutivo, se destacaba la preocupación por la composición de la comisión especial. El artículo 2º de la ordenanza generaba, según el análisis municipal, ‘una desproporción institucional’ al incluir a la totalidad del cuerpo del Concejo Municipal pero solo dos representantes del Departamento Ejecutivo, además de asesores letrados de ambas partes, sin garantizar igualdad de participación entre los poderes municipales.
Otra de las objeciones se centraba en el artículo 8º de la norma, que afectaba una partida de gasto en un momento en que aún no había sido aprobada la Ordenanza Fiscal y Tarifaria para el ejercicio 2026. Esto, según el Ejecutivo, impedía determinar la disponibilidad real de recursos para solventar el funcionamiento de la comisión.
Pese a estas observaciones técnicas planteadas apenas horas antes, el intendente Cortés optó finalmente por dar marcha atrás con el veto y permitir que la ordenanza entre en vigencia, habilitando así el inicio formal del proceso de reforma de la Carta Orgánica Municipal, un documento clave para la organización institucional de San Carlos de Bariloche.


























