Cuatro guardaparques del Parque Nacional Nahuel Huapi completaron una travesía de cinco días entre Puerto Blest y Pampa Linda. Durante el recorrido registraron ejemplares milenarios de alerce de gran porte, una de las especies arbóreas más longevas del planeta.
La patrulla estuvo integrada por los guardaparques Brian Cabrera, Francisco Jofre, Juan Gómez Costantini y Roberto Vélez, quienes recorrieron 65 kilómetros a través de zonas de escaso tránsito humano en el Parque Nacional Nahuel Huapi.
El operativo comenzó en Puerto Blest, tras el traslado desde Puerto Pañuelo, y atravesó las sendas hacia Lago Ortiz Basualdo, Puerto Cántaros, Lago Frías, Paso de las Nubes, Paso Los Raulíes y el Refugio Agostino Rocca, finalizando en la Seccional Pampa Linda. De esta manera, la travesía conectó el acceso lacustre de Puerto Blest —al que se llega en barco por el lago Nahuel Huapi— con Pampa Linda, atravesando ambientes de bosque andino patagónico.
El hallazgo más importante fue el registro de ejemplares milenarios de alerce (Fitzroya cupressoides) de gran porte en el tramo entre Lago Frías y el Refugio Agostino Rocca. El alerce es una de las especies arbóreas más longevas del planeta, pudiendo vivir más de 3.000 años, y se encuentra bajo protección especial con su comercialización prohibida. Cada relevamiento de ejemplares de gran porte en sectores remotos aporta información clave para las áreas técnicas de conservación del parque.
Durante el recorrido también se registraron especies vegetales características del bosque andino patagónico como taique, mañiú hembra y lenga, además de rastros de fauna nativa, entre ellos evidencias de gato chico. Sin embargo, también se documentó la presencia de jabalí, especie exótica invasora que representa uno de los principales problemas de conservación en los parques nacionales de la Patagonia, ya que compite con la fauna nativa y daña la vegetación del sotobosque.
En materia de infraestructura, la patrulla identificó requerimientos de mejora en la traza de los senderos, cartelería e infraestructura en distintos puntos del recorrido. Estos datos alimentarán el trabajo de las áreas técnicas del parque para planificar intervenciones de mantenimiento y garantizar condiciones más seguras para quienes recorren las sendas de montaña.




























