Millonaria inversión en el aeropuerto de Bariloche: más de US$ 25 millones en obras
El aeropuerto Internacional de Bariloche recibirá una inversión de más de 25 millones de dólares para ampliar y modernizar sus instalaciones. Las mejoras incluyen la expansión de las áreas de embarque, nuevos espacios para pasajeros y refuerzos en la seguridad aeroportuaria. Viedma también será parte de este plan de renovación impulsado en el marco de una política de mayor conectividad aérea para Río Negro.
El aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria de Bariloche será protagonista de una significativa transformación edilicia. Las obras proyectadas superan los 25 millones de dólares e incluyen la ampliación de las áreas de embarque, la creación de nuevos espacios para pasajeros y mejoras sustanciales en materia de seguridad aeroportuaria, según informó el Gobierno de la Provincia de Río Negro.
Estas inversiones se complementarán con los trabajos de renovación del acceso al aeropuerto que ya viene ejecutando el Gobierno Provincial con financiamiento del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, conocido como CAF. De esta manera, las mejoras apuntan tanto al interior de la terminal como a la infraestructura vial que la conecta con la ciudad, ofreciendo una experiencia más moderna y fluida para los miles de turistas y pasajeros que transitan por Bariloche cada año.
El aeropuerto de Viedma, capital provincial, también será beneficiado dentro de este plan de inversiones. Su terminal recibirá mejoras en un contexto en el que la conectividad aérea de Río Negro viene creciendo de manera sostenida, como parte de una política impulsada por el gobernador Alberto Weretilneck.
Para Bariloche, que recibe una carga turística cada vez mayor a lo largo de todo el año, estas obras representan una respuesta concreta a la necesidad de modernizar una infraestructura que viene siendo exigida al máximo en temporadas altas. La combinación de fondos nacionales destinados a la terminal y fondos provinciales para el acceso vial refleja un abordaje integral del problema, que busca mejorar tanto la capacidad operativa como la experiencia del viajero desde el momento en que llega a la ciudad.



























