El Tribunal Municipal de Faltas impuso una sanción millonaria a los propietarios de un terreno en la costa del Correntoso por extraer 15 arrayanes y 4 coihues sin autorización. El caso incluye daño ambiental permanente y movimientos de suelo irregulares en una superficie de 1.376 metros cuadrados.
El Municipio de Villa La Angostura aplicó una multa de $66.950.000 a los titulares de un terreno ubicado sobre la costa del río Correntoso, frente al camping mapuche, por cometer cinco tipos de infracciones ambientales y urbanísticas. La sanción fue dictada por el Tribunal Municipal de Faltas tras un expediente iniciado en abril pasado.
El caso comenzó el 23 de abril de 2026, cuando personal inspector de la Secretaría de Planeamiento, Ambiente y Obra Pública realizó una inspección que derivó en el acta N° 1726. Los funcionarios constataron movimientos de suelo y la apertura de una traza interna sobre aproximadamente 1.376 metros cuadrados, todo sin contar con el permiso municipal previo correspondiente.
La gravedad de la situación se evidenció al verificarse la extracción de 15 ejemplares de arrayán y 4 ejemplares jóvenes de coihue, además de daños sobre otros árboles que permanecían en el lugar y cuyas raíces quedaron expuestas por las excavaciones realizadas. Los informes técnicos incorporados al expediente calificaron el impacto como un ‘Daño Ambiental Puntual 3 Permanente’, una de las categorías más graves dentro de la escala utilizada para evaluar alteraciones sobre el ecosistema.
El Tribunal declaró responsables solidarios a los titulares del terreno por cinco infracciones: daño ambiental, movimiento de suelo sin autorización, extracción de especies protegidas, incumplimiento de intimaciones administrativas e irregularidades urbanísticas y constructivas. La resolución no se limita al pago de la multa, sino que los propietarios deberán cumplir además con medidas de recomposición y compensación ambiental que establezca la Dirección de Ambiente.
El arrayán (Luma apiculata) es una de las especies más emblemáticas del bosque andino patagónico y cuenta con protección especial por su importancia ecológica y su lenta recuperación frente a intervenciones. Su extracción sin autorización está prohibida por la normativa vigente, y en Villa La Angostura representa un valor fundamental ligado al turismo y la identidad del destino.
Desde el Municipio recordaron que toda intervención que implique afectación de vegetación requiere autorización previa. Sin ese trámite, la responsabilidad por los daños recae sobre los propietarios del inmueble, independientemente de quién haya ejecutado físicamente los trabajos. La Dirección de Ambiente será la encargada de realizar el seguimiento técnico hasta verificar el efectivo cumplimiento de las medidas de recomposición ordenadas.



























