Una jueza de Paz de Bariloche ordenó medidas urgentes de protección para una mujer que denunció ser víctima de acoso por parte de un hombre que la seguía tanto en la vía pública como en el comercio donde trabaja. La resolución establece una restricción de acercamiento de 200 metros, prohibición de contacto y rondas policiales periódicas en el lugar de trabajo de la denunciante.
Una mujer que trabaja en un comercio de Bariloche realizó una denuncia por acoso contra un hombre que, según describió, concurría con frecuencia al establecimiento con el pretexto de retirar pedidos e intentaba obsequiarle regalos, pese a que ella aseguró no conocerlo ni haber tenido ningún tipo de vínculo o comunicación previa con él.
La situación no se limitó al ámbito laboral. La denunciante relató que también fue abordada en el centro de la ciudad, donde el hombre se acercó e intentó tomarla del brazo. Ante esos episodios, expresó sentir temor e incluso llegó a modificar sus tareas habituales dentro del trabajo para evitar el contacto con el individuo.
Un factor que agravaba su situación era que la mujer cumple horarios rotativos, con jornadas que finalizan muy tarde, lo que la obliga a trasladarse sola hasta la parada de colectivo. En su presentación ante la Justicia, manifestó que los hechos habían comenzado a afectar su vida cotidiana y que se paralizaba cada vez que veía al hombre.
La denuncia fue radicada inicialmente en la Comisaría Segunda y luego ampliada ante el Juzgado de Paz. Con los elementos aportados, la magistrada consideró necesario adoptar medidas urgentes de protección en el marco del artículo 75 bis del Código Contravencional de Río Negro.
La resolución judicial establece que el denunciado no podrá acercarse a menos de 200 metros de la mujer ni de los lugares donde ella se encuentre, y deberá abstenerse de realizar cualquier acto que pueda perturbarla. La medida tendrá una vigencia inicial de 60 días, al cabo de los cuales el Poder Judicial determinará si se mantiene o se levanta.
Asimismo, se dispuso una prohibición de contacto y comunicación tanto con la denunciante como con los testigos del caso, por cualquier medio, incluyendo las redes sociales. En paralelo, la jueza ordenó informar las medidas adoptadas a la Comisaría Segunda, que deberá notificar al hombre de manera personal y urgente.
Como medida adicional de resguardo, se dispusieron rondas policiales periódicas en el comercio donde trabaja la víctima, identificado en la denuncia como uno de los principales escenarios donde se producían los encuentros no deseados.
En caso de que el denunciado incumpla alguna de las restricciones impuestas, la resolución prevé que deberá darse intervención a la Fiscalía de turno ante una posible figura de desobediencia a la autoridad.






























