El gobernador Alberto Weretilneck celebró el reconocimiento internacional que recibió la provincia tras la actualización del denominado ‘Libro Rojo’, el informe de referencia global sobre recursos de uranio. El depósito Ivana, ubicado en el proyecto Amarillo Grande cerca de Valcheta, fue identificado como uno de los principales centros de producción del mineral en Argentina.
Río Negro dio un paso significativo en el escenario energético internacional. El gobernador Alberto Weretilneck destacó con entusiasmo la inclusión actualizada del proyecto Amarillo Grande en la edición 2026 del ‘Libro Rojo’, el informe más reconocido a nivel mundial en materia de recursos de uranio. La publicación, elaborada conjuntamente por la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE y el Organismo Internacional de Energía Atómica, es considerada la biblia del sector nuclear a escala global.
El proyecto se encuentra emplazado en las proximidades de Valcheta, en la zona sur de la provincia, y su depósito central, denominado Ivana, fue señalado en el documento como uno de los principales centros de producción de uranio en todo el territorio argentino. Esta distinción coloca a Río Negro en una posición de relevancia dentro de un mercado que, impulsado por la creciente demanda de energía nuclear como alternativa limpia, atraviesa un momento de fuerte reactivación a nivel mundial.
Para Weretilneck, la actualización de los datos provinciales en este informe de alcance global no es un dato menor. El mandatario rionegrino interpretó el reconocimiento como una señal concreta del potencial productivo y energético que tiene la región, y lo enmarcó dentro de una nueva etapa que posiciona a Río Negro como protagonista en la transición energética que debate el mundo. La provincia aspira a convertirse en un actor clave del abastecimiento de uranio tanto a nivel nacional como internacional.
El proyecto Amarillo Grande es considerado uno de los yacimientos de uranio más importantes de Argentina y uno de los más prometedores de América del Sur. Su inclusión destacada en el ‘Libro Rojo 2026’ refuerza las perspectivas de inversión y desarrollo productivo para una zona que históricamente ha dependido de actividades como la ganadería extensiva, abriendo la posibilidad de diversificar la matriz económica del interior rionegrino con una industria de alto valor estratégico.





























