Durante todo septiembre, las comunidades cristianas celebran el mes de la Biblia con actividades litúrgicas y culturales. Dos fechas clave marcan el calendario: el 26, en recuerdo de la impresión de la ‘Biblia del Oso’, y el 30, día de San Jerónimo, traductor de la Vulgata Latina. En Argentina, el Día Nacional de la Biblia se festeja el cuarto domingo del mes.
Cada septiembre, iglesias evangélicas, protestantes y católicas de todo el país conmemoran el llamado ‘mes de la Biblia’, un período cargado de significado histórico y espiritual que reúne a distintas expresiones de la fe cristiana en torno a las Escrituras.
Uno de los hitos que da marco a esta celebración es el 26 de septiembre de 1569, fecha en que se terminaron de imprimir en Suiza los primeros 2.600 ejemplares de la Biblia en español conocida como la ‘Biblia del Oso’. El nombre proviene de la ilustración que adornaba su portada. Esta traducción fue realizada por Casiodoro de Reina y, años más tarde, revisada por Cipriano de Valera, dando origen a la célebre versión Reina Valera, la de mayor circulación en el mundo de habla hispana y la más valorada por las iglesias protestantes y evangélicas hasta el día de hoy.
El otro momento destacado del mes es el 30 de septiembre, cuando la Iglesia Católica Romana conmemora el día de Jerónimo de Estridón, conocido como San Jerónimo. Este erudito fue el autor de la Vulgata Latina, la traducción de la Biblia que durante siglos constituyó el texto bíblico oficial de la Iglesia Católica. Su figura representa un pilar fundamental en la historia de la transmisión de las Escrituras.
Ambas fechas refuerzan el conjunto de actividades litúrgicas y culturales que las comunidades cristianas impulsan a lo largo de todo el mes. Instituciones como la Sociedad Bíblica Argentina trabajan en conjunto con distintas expresiones de fe para promover jornadas de agradecimiento, oración y reflexión en torno a la Palabra.
Desde una perspectiva espiritual, quienes promueven esta celebración subrayan que la Biblia no es solo un texto histórico, sino un mensaje vivo. ‘La Palabra de Dios penetra nuestro ser interior trayendo luz y vida’, sostienen, al tiempo que destacan el desafío de compartirla y predicarla. Para las comunidades cristianas, las Escrituras son el camino al encuentro con Dios y con Jesucristo, la fuente de la fe y la guía para la vida cotidiana.
En el plano institucional, Argentina cuenta desde 2004 con el Día Nacional de la Biblia, que se celebra cada cuarto domingo de septiembre. Esta distinción nació de un acuerdo histórico firmado entre la Iglesia Católica, la Iglesia Ortodoxa y las Iglesias Evangélicas del país, consolidando un espacio de unidad entre tradiciones distintas en torno a un texto que comparten.































