Los casos de sífilis continúan en ascenso en la región patagónica, pese a que la enfermedad tiene cura desde hace más de 80 años. El Ministerio de Salud de Río Negro advierte sobre la baja adherencia al uso de métodos de barrera y la falta de información en adolescentes. Una campaña educativa se desplegará desde noviembre, con foco en las escuelas.
El Coordinador de Enfermedades Transmisibles de la provincia, Darío Di Prátula, encendió las alarmas ante el sostenido aumento de casos de sífilis en la Patagonia. Según el referente sanitario, la principal causa del incremento de contagios es la baja adherencia al uso de métodos de barrera, como el preservativo peneano, vaginal y el campo de látex, a pesar de que la enfermedad cuenta con tratamiento efectivo desde hace más de ocho décadas.
Desde el Ministerio de Salud provincial reconocieron que la situación epidemiológica actual ‘nos preocupa y nos ocupa’, aunque aclararon que buena parte del aumento en las notificaciones responde a las estrategias de búsqueda activa y al trabajo descentralizado que los equipos realizan en el territorio. En contraste, Di Prátula destacó que los diagnósticos de VIH se mantienen estables y en una meseta año tras año.
Uno de los puntos que más preocupa a los especialistas es el nivel de desconocimiento detectado en la población adolescente durante las actividades de prevención habituales. ‘Lo que nos damos cuenta es que los chicos tienen poco conocimiento’, advirtió Di Prátula, remarcando la necesidad de reforzar la educación sexual en los jóvenes.
La sífilis presenta características particulares en su forma de transmisión que representan un desafío adicional para su prevención y control. La enfermedad puede contagiarse a través del contacto físico directo entre mucosas con lesiones, sin necesidad de que exista penetración, lo que incluye prácticas de sexo oral o frotamientos. Este dato resulta clave para comprender por qué el uso del preservativo, aunque fundamental, debe acompañarse de mayor información y conciencia sobre otros modos de transmisión.
En cuanto al tratamiento, Di Prátula subrayó que la sífilis es curable mediante un esquema de antibióticos altamente efectivo, que consiste en una o tres aplicaciones de penicilina según la etapa de la infección. Sin embargo, aclaró un aspecto fundamental: superar la enfermedad no genera inmunidad, por lo que una persona que ya fue tratada puede volver a infectarse si se expone nuevamente al agente causante.
Para revertir esta tendencia, el Ministerio de Salud trabaja en articulación con el área de comunicación provincial para lanzar una campaña educativa a partir de noviembre. ‘Sabemos que la mejor forma de llegar es en las aulas’, enfatizó Di Prátula, destacando el valor del diálogo directo con los jóvenes en el ámbito escolar como herramienta central de concientización.
Por último, el funcionario instó a la ciudadanía a perder el miedo y, sobre todo, la vergüenza frente a esta temática. ‘Lo primero que no hay que tener es vergüenza’, remarcó, recordando que el diagnóstico temprano es fundamental para cortar la cadena de transmisión, evitar complicaciones en la salud y proteger a quienes nos rodean. El llamado es a reforzar las medidas de autocuidado y asumir la responsabilidad colectiva frente a una enfermedad que, pudiendo prevenirse y curarse, sigue creciendo.






























