En la quinta edición de la Expo Laboral Bariloche, un mural de deseos reunió las aspiraciones de estudiantes secundarios y personas en búsqueda de empleo. Las voces reflejaron una demanda común: trabajo estable, vocacional y justo. La iniciativa fue organizada por la Secretaría de Producción y Empleo del municipio.
La quinta edición de la Expo Laboral Bariloche dejó algo más que contactos y currículums: dejó sueños escritos en papelitos de colores. A través del llamado ‘Mural de los Deseos’, la Secretaría de Producción y Empleo de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche invitó a los participantes a responder una pregunta simple pero cargada de sentido: ¿qué te gustaría aprender, lograr o encontrar para tu futuro laboral? La respuesta llegó en decenas de notas adhesivas que, juntas, dibujaron un retrato colectivo de las expectativas y preocupaciones de quienes hoy buscan un lugar en el mercado de trabajo.
La propuesta convocó principalmente a estudiantes de escuelas secundarias, aunque también participaron adultos en búsqueda de nuevas oportunidades. Lejos de ser una encuesta representativa, el municipio aclaró que se trata de una aproximación cualitativa a las voces de los participantes, útil para comprender sus inquietudes y orientar políticas públicas más cercanas a la realidad local.
Entre los mensajes más frecuentes se destacó la necesidad de acceder a un empleo estable, digno y en blanco. Frases como ‘Conseguir un trabajo estable’, ‘Un trabajo en blanco’, ‘Encontrar un trabajo digno’ o ‘Tener un trabajo sin que te negreen’ evidenciaron que la informalidad laboral es una preocupación concreta para muchos jóvenes barilochenses. La seguridad, los derechos y las condiciones adecuadas de trabajo aparecieron como condiciones básicas para poder proyectar un futuro.
Pero no todo se redujo a la estabilidad económica. Muchos participantes expresaron el deseo de trabajar en lo que les apasiona. ‘Trabajar de mi pasión’, ‘Poder vivir del arte’, ‘Trabajar de lo que me gusta’ y ‘Trabajar para vivir, y no vivir para trabajar’ fueron algunas de las frases que aparecieron en el mural. Estas expresiones muestran que el empleo es pensado también como un espacio de desarrollo personal, creatividad e identidad, no solo como una fuente de ingresos.
Las aspiraciones abarcaron un abanico amplio de áreas: carreras universitarias, actividades artísticas, tecnología, industria y emprendimientos propios. En este punto, la educación y la formación aparecieron como pilares fundamentales. Terminar la escuela secundaria, ingresar a la universidad pública, comenzar una carrera técnica o encontrar un trabajo que permita seguir estudiando fueron deseos recurrentes. El municipio interpretó estas expectativas como una señal de la necesidad de fortalecer la articulación entre instituciones educativas, espacios de formación y empresas, para que la capacitación se traduzca en oportunidades reales de inserción laboral.
Muchos mensajes también trascendieron lo individual. Conseguir trabajo para ayudar a la familia, mejorar la calidad de vida de los hijos, alcanzar la independencia económica o simplemente ‘vivir con más tranquilidad’ fueron aspiraciones que se repitieron en el mural. Además, aparecieron proyectos concretos como tener una casa propia, viajar o formar una familia, todos ellos vinculados a la posibilidad de contar con un ingreso sostenido.
El emprendimiento también tuvo su espacio. Tener una cafetería, una pastelería o un negocio propio figuraron entre los sueños compartidos, y varias participantes expresaron el deseo de ‘ser sus propias jefas’. Desde el municipio se destacó la importancia de acompañar tanto a quienes buscan empleo asalariado como a quienes apuestan por el desarrollo de una actividad productiva independiente.
Finalmente, algunos mensajes adoptaron una dimensión colectiva que llamó la atención: ‘Trabajos para todos’, ‘Que no le falte trabajo a nadie’, ‘Igualdad de oportunidad’ y ‘Generar empleo’ fueron frases que recordaron que el desafío no pasa solo por conectar una vacante con una persona, sino también por reducir las barreras de acceso y construir un mercado laboral más justo e inclusivo.
Desde la Secretaría de Producción y Empleo señalaron que el mural permitió recuperar ‘la dimensión humana del empleo’, esa que no aparece en los indicadores ni en las estadísticas del mercado laboral. ‘Detrás de cada mensaje hay una historia, una familia, una vocación o la necesidad de comenzar de nuevo’, expresaron desde el organismo, que remarcó que estas voces servirán para orientar políticas públicas con el trabajo decente como horizonte y las personas en el centro de las decisiones.





























